Cambios cerebrales ocasionados por la utilización de Internet

Desde hace poco es posible contemplar cómo esta forma de uso de la web va reestructurando el cerebro. En 2008, Gary Small, el director del Centro de Investigación de la Memoria, fue el primero en documentar los cambios cerebrales ocasionados incluso por la utilización moderada de Internet. Small reunió un grupo de 24 personas -la mitad de ellas, usuarias experimentadas de la web y la otra mitad, novatas en Internet- y las sometió a un escaneo cerebral.

Adicción a Internet - Adicciones - Tratamiento ciberadicción - Clínica Centro Can Rosselló - adicciones en La GarrigaLas diferencias resultaron ser extremas, pues los usuarios de la web mostraban alteraciones fundamentales en el córtex prefrontal. Pero la verdadera sorpresa llegó algo después. A los que no usaban habitualmente Internet se les pidió que durante una semana pasaran cinco horas diarias conectados a la web y volvieran para ser sometidos a nuevos escaneos. «Los individuos habían reconvertido sus conexiones cerebrales», escribió Small después, no sin elucubrar con pesimismo sobre lo que puede pasarles a quienes pasan más tiempo enganchados a la Red.

El cerebro de los adictos a Internet se parece al de los adictos al alcohol o las drogas. En un estudio aparecido en enero, unos investigadores chinos hablan de «materia blanca anormal» células nerviosas cuya función es la de la aceleración en las áreas especializadas en la atención, el control y la función ejecutiva.

Un estudio paralelo ha encontrado transformaciones parecidas en los cerebros de los adictos a los videojuegos. Y ambos estudios se superponen con los resultados de otras investigaciones que asocian la adicción a Internet con «anomalías estructurales en la materia gris», esto es, una reducción de entre el diez y el veinte por ciento en el área del cerebro responsable de procesar el habla, la memoria, el control motriz y las emociones.

En los últimos cinco años, numerosos estudios han replicado los resultados inicialmente obtenidos en Carnegie Mellon, y de forma aumentada. Un reciente estudio norteamericano basado en datos sobre el uso de la web por los adolescentes a lo largo de los años noventa ha encontrado una vinculación entre el tiempo pasado en la web y la aparición de trastornos depresivos durante la primera edad adulta.

Los investigadores chinos, asimismo, han hallado «una conexión directa» entre el uso abusivo de la Red y el desarrollo de depresiones agudas, mientras que los estudiosos de la Case Western Reserve University hablan de una correlación entre el uso continuado de los mensajes de texto y los medios sociales con el estrés, la depresión y los pensamientos suicidas. Y sobre este estudio, un artículo publicado en la revista Pediatrics subrayaba el incremento de un nuevo fenómeno conocido como ‘depresión de Facebook’.

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