Conductora embarazada de 7 meses da positivo en cocaína en Urdazubi

La Policía Foral ha inmovilizado en Urdazubi un vehículo francés al dar positivo en cocaína su conductora, embarazada de siete meses, y al no poder hacerse cargo del mismo su pareja, que viajaba de copiloto, porque carecía de puntos de su permiso de conducir francés.

Este suceso tuvo lugar el pasado fin de semana en un control rutinario que la patrulla realizaba en Ventas de Dantxarinea (Urdazubi), concretamente en el kilómetro 72 de la N121B (Pamplona-Francia por Baztán), informa la Policía Foral.

Los agentes dieron el alto a un turismo con matrícula francesa y su conductora, vecina de Dax de 25 años, fue denunciada por una infracción muy grave a la Ley de Seguridad Vial que conlleva una sanción de 1.000 euros y detracción de 6 puntos.

Cuando su pareja fue a hacerse cargo del vehículo los policías forales comprobaron a través del Centro de Mando y Coordinación que no podía hacerlo, al constarle una retirada temporal de su carné de conducir por carencia de puntos.

Los agentes inmovilizaron el turismo y para poder continuar deberán hacer frente a la sanción, ya que se trata de ciudadanos no residentes en el país donde se cometió la infracción.


Embarazo y drogas


Cuando una mujer consume drogas durante el embarazo, se producen ciertos riesgos para su salud y la del feto. El aumento del riesgo de aborto, el bajo peso al nacer o el síndrome de abstinencia en el bebé son algunos de los efectos de las drogas en el embarazo y el bebé, pero puede haber más.

Ya de por si, el consumo de sustancias estupefacientes afecta a la fertilidad femenina (según estudios recientes), pero si finalmente se logra el embarazo, hay que saber que las drogas pueden malograrlo de diversas formas. Lo mejor es dejar los hábitos perjudiciales cuanto antes y buscar ayuda cuando sea necesario, ya que la adicción puede ser severa.

En general, el uso de drogas durante el período de gestación aumenta el riesgo de malformaciones congénitas y otros defectos en el futuro bebé, como espina bífida, atresia de esófago, ausencia de ano, rotura de la pared abdominal, alteraciones cardiovasculares, malformaciones renales y urinarias…

Finalmente, hay que recordar que todo lo que hacemos durante el embarazo tiene consecuencias en el futuro para el bebé y las secuelas de los consumos abusivos de alcohol u otras drogas son visibles en el desarrollo de los hijos. No sólo habrá consecuencias física sino que también existe un mayor riesgo de padecer trastornos de conducta, problemas emocionales y dificultades en el aprendizaje y las relaciones sociales.


¿Qué es el Síndrome de abstinencia neonatal?


El síndrome de abstinencia neonatal (su sigla en inglés es NAS) es un término para denominar un grupo de problemas que experimenta un bebé cuando se lo retira de la exposición a narcóticos. Se estima que de un 3 a un 50 por ciento de los recién nacidos han estado expuestos al uso materno de drogas, según la población y la zona del país.

El síndrome neonatal de abstinencia causa una amplia variedad de síntomas, incluida la irritabilidad intensificada, hipertonia (o tono muscular exacerbado), temblores, intolerancia a la alimentación, espasmos y dificultades respiratorias. Además, los bebés con el síndrome son más propensos a nacer con un peso anormalmente bajo. Os recomendamos el artículo: No todos los niños con Síndrome Alcoholismo Fetal son de Rusia: La historia de Marcos


¿Cuáles son las causas del síndrome de abstinencia neonatal?


Casi todas las drogas pasan del torrente sanguíneo de la madre al feto a través de la placenta. Las sustancias ilícitas que provocan dependencia y adicción a las drogas en la madre también hacen que el feto se vuelva adicto. Al nacer, la dependencia del bebé a la sustancia continúa. Sin embargo, como la droga ya no está disponible, el sistema nervioso central del bebé se hiperestimula y da lugar a los síntomas de abstinencia.

Algunas drogas tienen más probabilidades de provocar el síndrome de abstinencia neonatal que otras, pero casi todas tienen algún efecto sobre el bebé.

Los opiáceos pueden provocar un síndrome de abstinencia en más de la mitad de los bebés expuestos antes de nacer. La cocaína puede causar cierto síndrome de abstinencia, pero los síntomas principales en el bebé se deben a los efectos tóxicos de la droga en sí. Otras drogas, como las anfetaminas, los barbitúricos y los narcóticos, también pueden provocar síndrome de abstinencia.

El uso de alcohol provoca síndrome de abstinencia en el bebé, así como también un conjunto de problemas, incluyendo defectos congénitos llamados síndrome de alcoholismo fetal.

Síndrome de alcoholismo fetal - Patología dual - adicciones - La Garriga - alcoholismo


Síndrome de alcoholismo fetal


Se refiere a problemas físicos, mentales y de crecimiento que se pueden presentar en un bebé cuando la madre toma alcohol durante el embarazo.

El consumo de alcohol durante el embarazo puede ocasionar los mismos riesgos del consumo de alcohol en general, pero plantea riesgos adicionales para el feto. Cuando una mujer embarazada toma alcohol, éste atraviesa fácilmente la placenta hacia el feto. Debido a esto, el consumo de alcohol le puede causar daño al desarrollo del bebé.

No se ha establecido ningún nivel “seguro” con el consumo de esta bebida durante el embarazo. Cualquier consumo de alcohol en embarazadas puede conllevar consecuencias.

Es por eso que beber alcohol durante el embarazo puede resultar en un número de condiciones físicas, neurológicas y mentales que varían en severidad. Bajo el término “Trastornos del espectro del alcohólico fetal (TEAF),” los más conocidos son el Síndrome de Alcoholismo Fetal (SAF) y los Efectos del Alcohol en el Feto (EAF).


No todos los niños con Síndrome Alcoholismo Fetal son de Rusia: La historia de Marcos


Marcos (nombre ficticio) llegó a Centro Can Rosselló acompañado de sus padres y su hermana nacida en Rusia. Él había nacido en España. Su hermana lleva un desarrollo acorde a su edad y estaba empezando el instituto. Pero desgracia, Marcos no lo ha tenido tan fácil: su vida nunca fue ni será como la de cualquier otro niño.

Nació en un hospital de Madrid. A las pocas horas ya estaba con su familia adoptiva. Pero tan pequeño, con solo un día de vida, ya estaba luchando por superar sus dificultades.

Nació con un peso por debajo de los dos kilos y con muchos problemas asociados. Su madre había consumido alcohol durante el embarazo, de eso no había duda. Ella misma lo narró entre sollozos en esa sala de partos.

Su diagnóstico fue claro desde el primer día: Síndrome de Alcohólico Fetal. Fue medicado con morfina para tratar así los síntomas de abstinencia que presentó ya en sus primeros días de vida. Seguir leyendo: No todos los niños con Síndrome Alcoholismo Fetal son de Rusia: La historia de Marcos

 

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