El alcohol sigue siendo la adicción que demanda más tratamientos

El alcohol origina uno de cada cuatro tratamientos de adicciones. Así lo muestran los últimos estudiosrealizados (el informe del Servicio Provincial de Drogodependencias, de la Diputación de Cádiz y el estudio realizado por la Unión de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente, UNAD)

En ellos se revela que la cocaína supera al cannabis como segunda sustancia de consumo de pacientes incorporados, si bien en cantidades prácticamente idénticas.

El informe pone en evidencia que en la Comunidad Valenciana el alcohol es la sustancia más consumida (29%) por las personas que acudieron a pedir ayuda por primera vez en 2015. En segundo lugar destaca el cannabis y la cocaína (24% respectivamente).

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Uno de cada cuatro de los drogodependientes en tratamiento lo está por su adicción al alcohol.

Las mayores diferencias entre hombres y mujeres están en el tipo de sustancias consumidas. El alcohol es mayoritario en mujeres (36%) que en hombres (30%), mientras que el consumo de cannabis se da más entre los hombres (un 16% de mujeres consume cannabis, frente a un 21% de hombres). En el ámbito de las adicciones sin sustancia, un 9% de hombres buscó ayuda para hacer frente a su adicción frente al 2% de mujeres.


Adicción al alcohol y estigma social


Al problema de adicción al alcohol en sí se le suma el estigma social: “La gente no ve igual a un hombre bedido que a una mujer bebida, y si encima eres madre, imagínate”.

Ahora mismo el alcohol, sigue siendo la patología principal en el aumento de la demanda de tratamiento. El mayor problema es que la percepción de riesgo del alcohol sigue siendo baja entre nuestra población.


Los españoles beben más de lo que piensan


Sólo un 1,3 por ciento de los españoles admite que su consumo de alcohol sea alto a pesar de que cerca de un 20 por ciento de la población realiza un consumo abusivo, lo que muestra una distorsión entre el consumo real y la percepción que se tiene sobre el mismo.

Así se desprende de los resultados del I Estudio Lundbeck ‘Percepción y Conocimiento del Alcoholismo en España’, realizado con una muestra de 4.250 adultos de 18 a 65 años.

El estudio muestra que el 10,6 por ciento de los consumidores de alcohol reconoce tomar seis o más bebidas alcohólicas en una sola ocasión de consumo al menos una vez al mes. Una cifra que contrasta con el hecho de que el 57 por ciento de los encuestados considere bajo o muy bajo su consumo.


¿Cómo saber si una persona es adicta al alcohol?


El abuso del alcohol es un tema muy complejo y sensible. Pero sabemos que esta enfermedad afecta a muchas personas y a veces no lo notamos a tiempo como para ayudarlas.

Las personas que acaban desarrollando alcoholismo no lo hacen de la noche a la mañana. La enfermedad es un proceso largo y la persona que la padece no se da cuenta de que está cavando su propio agujero hasta que las consecuencias son graves y necesita ayudar para poder salir del hoyo.


¿Que relación tienes con el alcohol?


A veces bebemos sin saber exactamente por qué, siguiendo la corriente o el ambiente social. Es bueno que te pares a pensar las razones y las circunstancias en las que bebes y reflexiones sobre ellas.

Para muchas personas, tomar alcohol es solo una forma placentera de relajarse. Sin embargo, las personas con trastornos por consumo de alcohol toman en exceso, poniendo en peligro sus vidas y las de los demás.


¿Tiene un problema con la bebida?


Muchas personas con problemas de alcohol no pueden darse cuenta de cuándo su consumo está fuera de control. Un primer paso importante es ser consciente de cuánto está bebiendo y la forma como el consumo de bebidas alcohólicas puede estar perjudicando su vida y a las personas que lo rodean.

El proceso es largo y cambiante, es por eso que el sujeto que lo padece no se da cuenta y se va metiendo en la tela de araña sin enterarse, hasta que las consecuencias son muy evidentes. Una persona comienza a abusar del alcohol; a continuación desarrolla una adicción. El final de esta enfermedad es el alcoholismo crónico.

Si bien el consumo de alcohol está muy normalizado, es evidente que es una droga depresora tan potente como las que generan más alarma social y con graves consecuencias biológicas, psicológicas y sociales.

A la adicción al alcohol también se le llama alcoholismo y lo que está claro es que ningún consumidor de alcohol se convierte en alcohólico, es decir en adicto desde el primer momento en que se pone en contacto con el alcohol por primera vez, siempre pasa algún tiempo entre el inicio del consumo y la instalación del alcoholismo.


Y, ¿cuanto tiempo ha de pasar hasta ser adicto?


El tiempo depende de muchos factores, por ello, para unos es muy rápido, y para otros es muy lento, pero siempre que hay una continuidad del consumo, y con cada consumo, el riesgo de llegar a la fase de alcoholismo aumenta.

El autoengaño, convencerse a si mismo de una verdad infundada, es una conducta que suscita al no dejar de consumir. Provoca que aparezcan multitud de argumentos para la justificación del consumo: ”es legal”, “va bien para el corazón”, ”yo controlo…”


¿Qué significa ser alcohólico?


El alcoholismo es una enfermedad que se caracteriza por la dificultad para controlar el consumo de bebidas con alcohol. Una persona que ha desarrollado una dependencia al alcohol no puede parar de beber una vez empieza, lo que genera consecuencias negativas en todas las esferas de su vida.

Algunos de los síntomas e indicios que nos pueden hacer sospechar que somos alcohólicos son las siguientes:

¿Alguna vez has conducido cuando has estado bebiendo?
¿Tienes que beber más que antes para embriagarse o sentir el efecto deseado?
¿Has sentido que debes dejar de beber?
¿Has tenido alguna vez lagunas después de beber?
¿Te has ausentado alguna vez del trabajo o has perdido un trabajo a causa de la bebida?
¿Existe alguien en su familia preocupado por tu forma de beber?
¿Tomas alcohol cuando estás tomando una medicación?
¿Le reprochan que bebe demasiado?

 

¿Cuándo se debe buscar ayuda?

 

A menudo las personas ocultan su consumo de bebidas alcohólicas o niegan tener un problema. ¿Cómo puede saber si usted o alguien que conoce está en dificultades? Los signos de un posible problema incluyen tener amigos o parientes que expresan preocupación, enojarse cuando las personas critican que bebe demasiado, sentirse culpable por beber y pensar que debe dejar de hacerlo pero sentirse incapaz de lograrlo y/o necesitar una bebida por la mañana para calmar sus nervios o aliviar la resaca.

Algunas personas que tienen problemas con el alcohol hacen un gran esfuerzo para resolverlos, y con frecuencia, con el apoyo de familiares y/o amigos, pueden recuperarse por cuenta propia. Sin embargo, aquellas personas con dependencia del alcohol no suelen dejar de tomar sólo con fuerza de voluntad; muchas necesitan ayuda externa.

Contrariamente a lo que se cree, ser capaz de beber sin que se le note, significa que usted está en un mayor riesgo, y no menor, de tener problemas con el alcohol. También hay que tener en cuenta que las personas que tienen problemas con el consumo de alcohol tienen también otros problemas de salud, como ansiedad y depresiones graves, que ocurren al mismo tiempo.

Puede ser que alguna vez haya pasado por tu cabeza la pregunta de cómo saber si eres alcohólico. Ahora ya tienes algunas claves para poder responderla. No obstante, el mero hecho de que te hayas planteado cómo es tu relación con el alcohol es un indicador de que tu relación con el alcohol es más intensa de lo que desearías, por lo que te recomendamos que busques el consejo de un profesional que pueda ayudarte a valorar tu consumo de alcohol.

 

Un padre anestesiado por el alcohol: hijos de alcohólicos…

 

El alcoholismo es una enfermedad familiar que daña a quienes viven en compañía de un alcohólico. Los miembros de una familia se encuentran involucrados emocionalmente con la persona adicta, como de hecho lo estarían con cualquier otro familiar cercano que se enfermara, pero en el caso del alcoholismo, la implicación es más profunda, dado que este padecimiento afecta física, mental y espiritualmente a todos aquellos con quienes tiene contacto.

Los alcohólicos, además de ser víctimas, tienen una influencia adversa sobre aquellos con quienes se relacionan.

 

La familia de la persona alcohólica

 

Las personas más cercanas son las que sufren más. La familia del alcohólico padece los efectos del alcoholismo pues se ve afectada, por ejemplo, cuando despiden al alcohólico de su trabajo, cuando el ingreso familiar se gasta en la bebida, o cuando los parientes y amigos evitan al adicto y a su familia. Los miembros resultan afectados por la impredecible conducta del alcohólico, por el temor de que situaciones desagradables se repitan, por la angustia, por la vergüenza y, con el tiempo, también ellos se enferman emocionalmente.

alcoholismo - dejar el alcohol - adicciones - dejar de beber - patología dual - centro de desintoxicaciónUna de las características de los hijos adultos de alcohólicos, es la necesidad de tener el control de todo en todos los ámbitos de competencia.

Temor a perder lo que nunca han tenido. De niños han tenido un padre o una madre anestesiado por el alcohol que lo ha dejado sólo en muchas ocasiones, que no lo ha acompañado en los eventos de importancia, que ha dejado sobre sus hombros responsabilidades como traer el sustento a la casa, o cuidar de sus hermanos menores y de sí mismo.

De adultos este vacío se transforma en ansiedad, temor, desconfianza…

Lo importante es reconocer que ese niño indefenso creció y hoy es un adulto que puede y debe hacerle frente a esos temores que ya no están.

Leer más en el siguiente artículo: Un padre anestesiado por el alcohol: hijos de alcohólicos…

 

¿Como dejar el alcohol?

 

Cuando una persona presenta un dependencia del alcohol necesita beber. En este punto la persona es dependiente de esta substancia, no solo psicológicamente sino también físicamente. Y es ahí donde hace falta un tratamiento con seguimiento médico.

Muchas veces el paciente, por sí mismo o por la presión de su entorno, se ha propuesto dejar de consumir o consumir moderadamente para no tener problemas. Algunas veces lo habrá conseguido por un periodo determinado de tiempo, pero al final, a pesar de sus esfuerzos y de sus buenas intenciones, el problema no se resuelve y el paciente termina volviendo a consumir sin control una y otra vez generando conflictos de todo tipo.

Hay que saber que el consumo de alcohol va aumentando gradualmente convirtiéndose en excesivo y empieza a dar problemas al paciente y a los que conviven con él. Se producen alteraciones en el carácter y la conducta con enfados frecuentes, descontrol de hábitos y horarios, abandono de aficiones y amistades sanas, mentiras, promesas incumplidas de dejar de beber, dificultades para asumir responsabilidades y, a veces, problemas económicos y laborales.

Es por eso que en la Clínica Centro Can Rosselló enfocamos nuestro tratamiento en el desarrollo personal a través de la adquisición de herramientas y habilidades personales para que las personas superen, aprendan y vivan normalmente con el alcohol.

Así mismo damos respuesta terapéutica a los todos los problemas subyacentes derivados de la adicción al alcohol tales como la dependencia, los cambios de conducta o los trastornos de personalidad, entre otros. El abordaje terapéutico que ofrecemos a nuestros usuarios está orientado a la mejora integral de la su calidad de vida.

 

¿Cómo ayudar a un adicto?

 

Existe un tratamiento que combina dos vertientes en cuanto a la desintoxicación del alcohol o cualquier otra droga: por un lado, aborda la adicción desde un punto de vista médico y por otro lado, y paralelamente, se aborda psicológica y terapéuticamente.

La farmacología constituye la pieza fundamental del tratamiento en cuanto la farmacología que se le prescribe al paciente tiende a suavizar los síntomas del síndrome de abstinencia y a paliar la ansiedad o la depresión subyacente detrás de la adicción al alcohol.

Y por otro lado, la psicología y psiquiatría plantea el problema de la adicción desde el plano psicológico y terapéutico, cuya herramienta fundamental es la psicoterapia. Combinar la práctica adecuada de estas dos orientaciones -médica y psicológica-, permite conseguir mayor efectividad en el tratamiento del alcoholismo a o cualquier otra sustancia psicoactiva.



¿Quién debe estar ahí para ayudar?

 

Una de las mayores consideraciones que se encuentran en la intervención es elegir quién va a estar allí. Hay que pensar completamente este asunto de antemano. El número de personas presentes es menos importante que quién esté allí. De ser posible, la persona ala que el adicto respete más debe estar presente. Esta persona es un líder de opinión para el adicto y tiene que estar allí para darle pleno soporte al hecho de que la persona reciba ayuda y debe estar bien informado acerca de la agenda real.

Tantos miembros de la familia como sea posible deben estar allí siempre y cuando todos y cada uno de ellos esté completamente de acuerdo acerca del hecho de que la persona necesita ayuda y que respalde la agenda general. Si hay alguien antagonista en la familia contra el adicto y no es capaz de controlarse de presentar argumentos y acusaciones, entonces usted puede considerar dejar a esa persona fuera.

Generalmente, el adicto tiene muchos enemigos y le ha hecho mal a la mayoría de la familia pero las discusiones y la indisposición no benefician la causa de hacer que el adicto busque tratamiento. De hecho, generalmente resulta en impedir que esto ocurra porque el foco de atención se coloca en la discusión y no en el asunto que nos atañe.

La meta general es llevar al adicto a un momento en el que se dé cuenta que hay un problema y que esté dispuesto a buscar ayuda. Cuando se haya logrado esto, esté preparado para llevarlo a tratamiento sin tardanza.

 

Encefalopatía de Wernicke y Síndrome de Wernicke-Korsakoff

 

La encefalopatía de Wernicke y el síndrome de Korsakoff son afecciones diferentes que se deben ambas al daño cerebral causado por la falta de vitamina B. adicción - psicosis - brote psicótico - dejar los porros - marihuana y cannabis - Pedro García Aguado - adicciones La Garriga

La falta de vitamina B1 es común en personas con alcoholismo. También es común en personas cuyos cuerpos no absorben los alimentos apropiadamente (malabsorción), como ocurre algunas veces con una enfermedad crónica o después de una cirugía para la obesidad (bariátrica).

El síndrome o psicosis de Korsakoff tiende a desarrollarse a medida que desaparecen los síntomas del síndrome de Wernicke. La encefalopatía de Wernicke causa daño cerebral en partes bajas del cerebro llamadas el tálamo y el hipotálamo. La psicosis de Korsakoff resulta del daño permanente a zonas del cerebro involucradas con la memoria, es por eso que las estructuras más afectadas son el hipocampo, los cuerpos mamilares y el hipotálamo.

 

Demencia producida por el alcohol

 

La enfermedad de Wermicke-Korsakoff es una demencia de tipo axial, es un trastorno cerebral que involucra la pérdida de funciones específicas del cerebro debido a la deficiencia de tiamina.

Se estima que esta encefalopatía está presente en el 2% de la población general y que menos del 15% de los casos es diagnosticado, probablemente por no presentar los síntomas clásicos esperados. Su prevalencia es seis veces mayor entre quienes abusan del alcohol.

Seguir leyendo… Encefalopatía de Wernicke-korsakoff

 

Delírium tremens y Síndrome de abstinencia

 

Muchas personas se preguntan ¿existe realmente el delírium tremens? ¿o es algo que sólo sucede en las palículas? Claro que sí, “existe y es realmente muy peligroso” nos dice el dr. Francisco García, experto en adicciones y desintoxicación del alcohol.

El delírium tremens “es una forma grave de la abstinencia alcohólica que involucra cambios del sistema nervioso o mentales repentinos e intensos” nos cuenta el especialista en alcoholismo. “Es importante que las personas sepan que el delirium tremens es un síndrome grave, potencialmente letal, que ocurre en aproximadamente el 5% de los pacientes que siendo alcohólicos incurren en abstinencia súbita de alcohol.”

Y, ¿cuando aparece? “Su aparición se sitúa, generalmente, a las 72 horas de haber tomado la última copa de alcohol.” afirma el dr. F. García. “No debemos olvidar que el delirium tremens tiene una mortalidad cercana al 10%.” Seguir leyendo sobre  Síndrome de abstinencia y delírium tremens

 

¿Debo pedir ayuda?

 

En cuánto a saber cuándo ha llegado el momento de solicitar ayuda es muy sencillo, en el momento de sospechar (aunque sea levemente) que se tiene cierta dependencia del alcohol (deseos de tomar una copa ante cualquier dificultad, ganas de beber a horas “socialmente” inapropiadas, dificultades de relación social si no es con un vaso de vino o cerveza en la mano…).

No espere a tambalearse, ni a que su pareja le amenace con el divorcio, a que le acaben echando del trabajo, o simplemente a que le aparezcan temblores en la mano cuando llega la hora de beber. Acabar con la adicción al alcohol resulta más fácil cuanto más pronto se solicita ayuda especializada.

Recuerde que el alcohol que antes le reducía los niveles de ansiedad ahora se los eleva, particularmente cuando se encuentra con resaca.

 

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