Fentanilo, una droga 50 veces más potente que la heroína

En EE.UU., el mayor consumidor de drogas y fármacos del planeta, la situación es realmente dramática. El fentanilo, una droga sintética de la familia de los opiáceos, está provocando estragos.

Alrededor de 700 personas que lo han utilizado como cóctel para potenciar el efecto de la heroína han fallecido en el último año debido a sus terribles consecuencias. Se aplica en forma intravenosa y los efectos en los consumidores son inmediatos.


Pero… ¿Qué es el Fentanilo?


El Fentanilo es un anelgésico muy potente, hasta 100 veces más potente que la morfina y 50 veces más que la heroína que se utiliza como anestésico y en la administración del dolor crónico.

Este opiáceo sintético que es hasta 100 veces más potente que la morfina y 50 veces más que la heroína (sintetizado por primera vez en 1960 por un farmacéutico belga) ha irrumpido con fuerza en las calles aprovechando la epidemia de adicción a los opiáceos que recorre Norteamérica.

El Fentanilo es clasificado por las autoridades de los E.E.U.U. como narcótico y hasta la fecha, doce análogos del fentanilo que se han desarrollado para el uso en la calle han sido determinados por las personas del tráfico de drogas.

El Fentanilo puede ser ahumado, esnifado o inyectado.


Efectos del fentanilo


Los efectos del fentanilo y sus análogos son similares al de la heroína, aunque los consumidores de la droga señalan que los efectos sedativos son más fuertes. El Fentanilo es casi cientos veces más potente que la heroína y los consumidores corren un riesgo incluso mayor de depresión respiratoria al usar el fentanilo.

Según los especialistas, quienes lo consumen ingresan en un estado de euforia, en sólo cinco minutos, y experimentan después una sensación de sedación por una hora. Las consecuencias del fentanilo sobre el organismo pueden ser rápidas y letales. Los expertos señalan que “genera un adicción, con síndrome de abstinencia. Esto puede llevar a producir accidentes cardiorrespiratorios”.fentanilo heroína drogas opiáceos - Vuelve la heroína…

Médicos especializados en Toxicología a nivel mundial ya han alertado de lo que ocurre con las personas que son adictas a esta droga: primero experimentan un efecto depresivo del sistema nervioso central. A los cinco minutos, el usuario vive un período de euforia, luego pasa una instancia de somnolencia y de alucinaciones. Este estado puede extender por una hora.

Algunos traficantes mezclan el fentanilo con otras drogas para hacerlas más fuertes o para mejorar las drogas de la baja calidad. En 2006, las mezclas del fentanilo con cocaína o la heroína causaron un brote de muertes en diversas ciudades a través de los Estados Unidos incluyendo Chicago, Philadelphia, Detroit, New Jersey y Dallas, entre otros.

Lo peor de todo es que ese consumo, tanto en Estados Unidos como en México (y también en otros países), está avalado en el mercado legal, ya que el fentanilo es el componente principal de un parche transdérmico recetado para combatir dolores agudos.

“Las sobredosis relacionadas con el fentanilo están aumentando alarmantemente y representan una amenaza significativa a la seguridad y salud pública”, dijo hace un año la Agencia Antidrogas de EE.UU. (DEA, por sus siglas en inglés), en un mensaje de alerta.


Fentanilo: el hermano mayor de la heroína


El portavoz de la Agencia Antidrogas de EEUU (DEA, de sus siglas en inglés) nos dice que “Es un problemas de enormes dimensiones, es horrible”. “En algunos sitios está causando ya más estragos que la heroína. Al principio los camellos lo mezclaban con caballo, pero ahora nos la encontramos muchas veces ya sola”. Mucha gente no sabe en realidad lo que está consumiendo y, como es tan potente y adictiva, “no se dan cuenta de que están jugando a la ruleta rusa”.


Muertes por sobredosis de opiáceos


Durante años la epidemia de heroína y opiáceos se ha gestado en silencio, lejos de los focos políticos y mediáticos de Washington. Ahora es una prioridad de la Casa Blanca y de los candidatos. “Esta crisis quita vidas. Destruye familias. Destroza comunidades por todo el país”, dijo en octubre el presidente Barack Obama, durante una visita a Virginia Occidental, uno de los Estados más afectados.

En 2014 murieron en EE UU más personas por sobredosis de drogas (47.055) que en ningún otro año registrado, según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades. Un 60% murieron por sobredosis de opiáceos, que incluye medicamentos que pueden adquirirse con receta, y la heroína.


Epidemia de la adicción a los opiáceos


Los orígenes de la epidemia de adicción a los opiáceos, como la han descrito las autoridades sanitarias, están en la década de 1990.

Actualmente, el fentanilo está relacionado con la “epidemia” de heroína que según las autoridades estadounidenses sufre el país en la actualidad. De ellos os hablábamos en el siguiente artículo: Vuelve la heroína…


El opiáceo que mató a Prince


La muerte de Prince por sobredosis de opiáceos se suma a la de otras celebridades en Estados Unidos como la del actor Philip Seymour Hoffman hace dos años que se fue de este mundo con una jeringuilla clavada en el brazo, o a la de Heath Ledger en 2008, por una mezcla fatal de medicamentos. Y pone otra cara célebre en una plaga de abuso de sobredosis de opiáceos en 2014 acabó con la vida de casi 30.000 personas en Estados Unidos.

El mal uso del fentanilo (o fentanyl) se ha convertido en un quebradero de cabeza para las autoridades estadounidenses, ya que está relacionado con cada vez más muertes. El cantante, según confirmaron las autoridades, forma parte de esta estadística.

El informe toxicológico realizado sobre el cuerpo del artista revela una sobredosis accidental de este fármaco, que el artista se estaba autoadministrando. El fallecimiento pone sobre la mesa uno de los ángulos de la epidemia de heroína que castiga a Estados Unidos, el uso excesivo de opiáceos. El fentanilo, además, resulta entre 50 y 100 veces más potente que la morfina, según el Centro para la Prevención y Control de las Enfermedades.

La muerte de Prince por sobredosis de opiáceos se suma a la de otras celebridades en Estados Unidos como la del actor Philip Seymour Hoffman hace dos años que se fue de este mundo con una jeringuilla clavada en el brazo, o a la de Heath Ledger en 2008, por una mezcla fatal de medicamentos. Y pone otra cara célebre en una plaga de abuso de sobredosis de opiáceos en 2014 acabó con la vida de casi 30.000 personas en Estados Unidos.



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