Fumar marihuana en la adolescencia daña la inteligencia de por vida

Un estudio refuerza la idea de que los cerebros en formación son más vulnerables a distintos tipos de droga como el cannabis o el alcohol

El uso persistente de marihuana durante la adolescencia daña de forma duradera la inteligencia, la memoria y la capacidad de atención, asegura un nuevo estudio de la Universidad de Duke, en Estados Unidos.

Los investigadores descubrieron que las personas que comenzaron a fumar marihuana antes de los 18 años llegaron a perder, en el caso de los consumidores más empedernidos, hasta ocho puntos (de 100) de coeficiente intelectual.

Los test para medir el coeficiente intelectual de los 1.037 participantes, fueron realizados cuando cumplieron los 13 y 38 años. Posteriormente los resultados de estas pruebas fueron comparados.

Además, afirman que abandonar el consumo no sirvió para revertir la pérdida por completo. No obstante, los científicos consideran que se necesitan más estudios para determinar si esta pérdida de capacidades relacionadas con la marihuana son o no reversibles, publica la revista PNAS.

¿Son poco ocho puntos de pérdida?

Aunque la pérdida de ocho puntos de cociente intelectual puede no parecer muy grande en una escala en la que 100 es la media, Meier recuerda que “un mayor cociente intelectual está relacionado con una mayor educación e ingresos y con una vida mejor y más sana”. “Alguien que pierde ocho puntos de cociente intelectual como adolescente se verá en desventaja frente a la gente de su edad en el futuro”, añade.

“El estudio viene a confirmar algunas cuestiones que ya se sospechaban y apoya la idea de que el cerebro en maduración, tanto física como emocional, es mucho más susceptible al cannabis que el de una persona adulta”, explica Manuel Guzmán, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad Complutense de Madrid y  presidente de la Sociedad Española de Investigación sobre Cannabinoides. Guzmán puntualiza también que esta vulnerabilidad no se circunscribe al cannabis sino que se puede aplicar a otras drogas como el alcohol.

Los investigadores señalan que los daños se producen porque el cannabis produce cambios en el cerebro en una etapa en la que precisamente está experimentando numerosas transformaciones. La pubertad es un periodo de desarrollo crítico, que se caracteriza por la maduración de las neuronas y los sistemas de neurotransmisión, y por procesos de reorganización que hacen especialmente vulnerable el cerebro adolescente.

Veintisiete años de estudio

Para alcanzar sus conclusiones, los investigadores estudiaron a un grupo de 1.037 individuos de la localidad neozelandesa de Dunedin a lo largo de toda su vida. Les sometieron a pruebas neuropsicológicas en 1985 y 1986 antes de que hubiesen empezado a fumar marihuana y los tests se repitieron entre 2010 y 2012 cuando algunos de ellos ya la consumían de forma persistente. Este grupo estaba formado por alrededor de un 5% de los individuos, entre los que fueron considerados como dependientes de la marihuana (que mantienen el uso pese a problemas familiares, sociales o de salud significativos) o la fumaban más de una vez a la semana antes de cumplir 18 años.

«Se ha de retrasar al máximo el inicio en el uso de este tipo de sustancias»

MANUEL GUZMAN
Presidente de la Sociedad Española de Investigación sobre Cannabinoides

En estos tests, cuando los participantes en el estudio tenían 38 años, se evaluó su memoria, su velocidad para procesar información y su capacidad de razonar. Las personas que fumaron marihuana de forma persistente durante su adolescencia tuvieron resultados significativamente peores en la mayoría de los exámenes. Además, los investigadores entrevistaron a amigos y parientes para conocer su percepción sobre los fumadores. Una mayoría aseguraba que los consumidores de cannabis tenían problemas de memoria y atención.

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