La codependencia, una enfermedad tratable.

La codependencia es una dependencia de los demás, de sus estados de ánimo, de su conducta, de su enfermedad o bienestar y de su amor.

Paradójicamente pareciera que los demás dependen de las personas con codependencia, pero en realidad ellos son los dependientes. Parecen fuertes pero se sienten desamparados. Parecen controladores pero en realidad son controlados ellos mismos, a veces por una enfermedad tal como la adicción.

La codependencia es el resultado del impacto de la adicción en la familia. Esta codependencia se manifiesta a través de patrones de conducta y relación que son disfuncionales y que facilitan el desarrollo de la adicción. La codependencia es tratable y la recuperación es posible.

Estos son los hechos que guían la recuperación. Solucionar estos problemas hace que la recuperación sea liberador.


Origen de la codependencia


La palabra codependencia apareció en la escena del tratamiento psicológico a fines de la década de los setenta. La palabra emergió en varios centros de tratamiento de Minnesota, de acuerdo con la información de la oficina de Sondra Smalley, una psicóloga con licencia y líder en el campo de la codependencia.

El concepto de codependencia comenzó a ser utilizado en los años setenta cuando se investigó el perfil psicológico de aquellas personas que tenían una relación directa e íntima con un alcohólico. El concepto se profundizó en su comprensión, definiendo al codependiente como aquella persona que se dedica a cuidar, corregir y salvar a un drogodependiente, involucrándose en sus situaciones de vida conflictivas, sufriendo y frustrándose ante sus repetidas recaídas, llegando a adquirir características y conductas tan erróneas como las del propio adicto. Sin embargo, actualmente el concepto de codependencia tiende a ampliarse aún mas, y comprenderse como un grave problema que deviene de estar obsesivamente involucrado en los problemas de “otras personas”. Estas personas con quienes el codependiente se relaciona de manera adictiva, pueden ser personas con dependencias adictivas, con enfermedades crónicas de carácter orgánico o trastornos crónicos de tipo psicológico-emocional


Originalmente se usó para describir a la persona o las personas cuyas vidas se veían afectadas como resultado de su relación cercana con alguien que tiene una dependencia química. El cónyuge o hijo o amante codependiente de alguien químicamente dependiente era visto como una persona que había desarrollado un patrón para contender con la vida que no era sano, como una reacción hacia el abuso del alcohol o de las drogas que hacía otra persona. Era un nombre nuevo para un juego viejo.

Los profesionales habían sospechado durante largo tiempo que algo peculiar sucedía a las personas que estaban involucradas de cerca con individuos químicamente dependientes. Se había hecho alguna investigación sobre el tema, la cual indicaba que una condición física, mental, emocional y espiritual similar a la provocada por el alcoholismo parecía darse en muchas personas no alcohólicas o no químicamente dependientes cercanas al alcohólico. Surgieron algunas palabras (más caló que después se volverían sinónimo de codependiente) para describir este fenómeno: co-alcohólico, para alcohólico, no-alcohólico. Es seguro que los codependientes sintieron los efectos de la codependencia bastante antes de que se acuñara la palabra.

codependencia

“Tener estos problemas (codependencia) no significa que seamos malos, defectuosos o inferiores. Algunos de nosotros aprendimos estas conductas desde niños. Otros las aprendieron más tarde en la vida”. Melody Beattie


Algunos síntomas de la codependencia son: conducta controladora, desconfianza, perfeccionismo, evitar hablar de los sentimientos, problemas de intimidad, comportamiento protector, hipervigilancia o malestar físico debido a stress.

A menudo la codependencia va acompañada por depresión, ya que el codependiente sucumbe ante sentimientos de frustración o tristeza extrema por su incapacidad de realizar cambios en la vida de la otra persona (o personas) y puede llegar también a producir ataques de pánico en quienes lo padecen.


¿Cuales son los síntomas de la Codependencia?


La codependencia es una condición psicológica en la cual alguien manifiesta una excesiva, y a menudo inapropiada, preocupación por las dificultades de alguien más o por un grupo de personas.

La codependencia se caracteriza por una serie de síntomas tales como:

1.- Dificultad para establecer y mantener relaciones intimas sanas
2.- Congelamiento emocional
3.- Perfeccionismo
4.- Necesidad obsesiva de controlar la conducta de otros
5.- Conductas compulsivas
6.- Sentirse sobreresponsables por las conductas de otros
7.- Profundos sentimientos de incapacidad
8.- Verguenza tóxica
9.- Autoimagen negativa
10.- Dependencia de la aprobación externa
11.- Dolores de cabeza y espalda crónicos
12.. Gastritis y diarrea crónicas
13.- Depresión

Estos síntomas se presentan primero en la relación enferma que produce la tensión, pero luego se transfiere a las demás relaciones del codependiente.

La codependencia es un desorden aprendido en respuesta al proceso adictivo

La codependencia en la familia se puede observar en diversas actitudes, por ejemplo es común que oculten el problema, quizás dejen de tener visitas o prohíban discusiones sobre la enfermedad entre miembros de la familia. También cuando la persona con adicción está intoxicada, los familiares pueden intentar proteger a su ser querido diciéndole a su jefe que no puede ir a trabajar ese día porque está enfermo cuando en realidad está intoxicado.


¿A quién se le denomina codependiente?


Pariente, amigo íntimo o compañero de una persona dependiente de las drogas, cuyas acciones tienden a perpetuar la adicción de esa persona, retrasando así el proceso de recuperación.

El empleo de este término implica una necesidad de tratamiento o ayuda. Hoy en día, esta palabra también se usa en sentido figurado para designar a la comunidad o la sociedad permisiva con la dependencia de las drogas.

Los codependientes se caracterizan por estar tan preocupados y absortos en tratar de rescatar, proteger o curar a otro, que en el proceso encaminan sus propias vidas hacia el caos. La conducta codependiente se caracteriza por tener un efecto contraproducente lesionado tanto al “ayudador” como al ayudado

Controlar el comportamiento de la persona con adicción, también es característico de la codependencia en la familia, impidiendo que él o ella beban alcohol o usen drogas. Por esto la recuperación familiar también es fundamental, pide ayuda, si conoces a alguien que consume drogas y te afecta su comportamiento ponte en contacto con nosotros.


¿Quién desarrolla codependencia?


La codependencia puede ocurrir en cualquier persona que está en contacto con la adicción de otra persona, ya sea un familiar, amigo, compañero o pareja. Ademas existen otros desordenes de conducta y enfermedades que pueden generar codependencia, tales como la esquizofrenia, la violencia, el maltrato y las neurosis. Toda persona expuesta a estos desórdenes, puede desarrollar codependencia.

La codependencia es la práctica de patrones disfuncionales de relación, de manera compulsiva y a pesar del daño resultante, que buscan controlar al adicto.


¿Qué es la coadicción o codependencia?


La coadicción (o también llamada codependencia) es una enfermedad tan cruel como la del mismo adicto, y aunque no conozco ningún estamento oficial que ofrezca asistencia a los afectados mediante un protocolo claro y preciso, empieza a ser reconocida como tal y se la cataloga como disfunción.

La codependencia se caracteriza por una preocupación excesiva de una persona, lugar u objeto, la dependencia hacia otra persona se convierte en una relación patológica afectando en las relaciones con los demás.

El codependiente tiene su vida enfocada en los demás y no en si mismo, ocasionado por su falta de autoestima, necesita la aprobación de los demás, por lo que intenta satisfacer a todo el mundo, negando sus propios sentimientos.

Es una enfermedad de la persona más allegada al adicto, que ocasiona una relación enfermiza entre ambos, ayudando con ella a convertir al adicto en un inválido psicológicamente. Es decir: minusvaliza su personalidad, fomentando su inmadurez, su incapacidad por valerse por sí mismo, para tomar según que decisiones y ejercer responsabilidades. El adicto, gracias a esta conducta sobreprotectora, se convierte en un parásito.

A veces, para conseguir la recuperación del adicto, primero hay que conseguir que sus allegados acepten la existencia de la enfermedad, ya que el codependiente se vuelve tolerante a la conducta cada vez más destructiva y anormal del adicto.

Estas conductas permisivas son las que impiden que el adicto asuma la responsabilidad de sus acciones, obstaculizando la recuperación.

codependencia - adicciones - desintoxicación

Hay que tener en cuenta que la coadicción genera: obsesión, conductas inapropiadas de rescate, de compulsión y control, falta de límites: deseos de hacer cambiar a la persona adicta dejando de vivir la propia vida para vivir la del adicto, falta de autoestima, sensación de impotencia y fracaso…

El adicto toma sustancias y el coadicto vive enganchado a la ilusión de que su comportamiento y cuidados salvaran al adicto de su enfermedad. A la persona coadicta le cuesta mucho aceptar que la recuperación está en manos del propio adicto, y no en las de ella, ya que al no existir limites internos claros, permite que la conducta de la otra persona la afecte.

Para que la recuperación sea exitosa, es tan importante la recuperación del adicto como de todo su entorno. Si una de ambas partes sigue enferma, la recaída es más probable.


¿Cómo actua el codependiente?


El codependiente suele olvidarse de sí mismo para centrarse en los problemas del otro (su pareja, un familiar, un amigo, etc), es por eso que es muy común que se relacione con gente “problemática”, justamente para poder rescatarla y crear de este modo un lazo que los una. Así es como el codependiente, al preocuparse por el otro, olvida sus propias necesidades y cuando la otra persona no responde como el codependiente espera, éste se frustra y se deprime. Con su constante ayuda, el codependiente busca generar, en el otro, la necesidad de su presencia, y al sentirse necesitado cree que de este modo nunca lo van a abandonar. Esta condición es grave ya que al no sentirse correspondido puede hacerse daño a si mismo e incluso a la otra persona.

Es muy común que en una relación, el codependiente no pueda o le sea muy difícil poner límites y sencillamente todo lo perdone, a pesar de que la otra persona llegue a herirlo de manera deliberada, esto es simplemente porque el codependiente confunde la “obsesión” y “adicción” que siente por el otro con un inmenso amor que todo lo puede.

Por ende, el codependiente es incapaz de alejarse por sí mismo de una relación enfermiza, por más insana que ésta sea, y es muy común que lleguen a pensar que más allá de esa persona se acaba el mundo, hasta que reconocen su condición psicológica y el codependiente decide hacer algo para cambiar la manera en que vive y así, terminar con la codependencia o no volver a generar su codependencia en otras personas o en futuras relaciones.

“El codependiente no encuentra nunca lo que busca porque en realidad eso que tanto anhela es su verdadero yo”.


Tratamiento de la codependencia


La codependencia es un desorden aprendido en respuesta al proceso adictivo, pero puede trasmitirse de manera transgeneracional si no es tratado adecuadamente.

Así como la adicción es una enfermedad tratable, la codependencia también lo és. El tratamiento de la codependencia puede consistir en una mezcla de psicoterapia y asistencia a grupos de autoayuda, hasta sesiones estructuradas de terapia familiar. Muchas veces la recuperación de una familia afectada por la adicción, comienza con la recuperación de los codependientes, sin embargo es necesario que el codependiente ponga el foco en su propia recuperación y cuidado personal, para que esto ocurra.


¿Cómo lidiar con la adicción a la cocaína de tu pareja?


1
Debes saber que no puedes obligar a tu pareja a que acepte tu ayuda. A menos que la persona en cuestión esté lista para ayudarse a sí misma, no puedes controlar su adicción.

2
Céntrate en ti mismo. Lo que debes controlar es tu vida y el modo en que eliges vivirla. Cuando una persona vive con una pareja que padece una adicción a la cocaína toda su atención a menudo se centra en el adicto y su problema. Vuelve a poner la atención en ti mismo y retoma las actividades con amigos, reanuda tus pasatiempos y buscas cosas para hacer que te hagan sentir bien.

3
Ten en cuenta que básicamente tiene dos opciones cuando se trata de una pareja adicta: puedes aceptarla tal como es o alejarte de ella. No puedes obligar a nadie a enfrentar su adicción y dejar de consumir cocaína.

4
Lleva un diario. Escribir tus pensamientos, sentimientos y emociones en relación a la adicción de tu pareja es el primer paso para cambiar tu modo de pensar.

5
Ponte en contacto con un profesional para obtener ayuda en lo que respecta a la adicción a la cocaína de tu pareja. Esta organización es un grupo de apoyo para familiares de adictos a la cocaína.

6
Busca asesoramiento profesional para lidiar con los sentimientos que te produce la adicción de tu pareja. Vivir con un adicto a la cocaína a menudo provoca sentimientos tales como la obsesión, la ira, la ansiedad, la negación y la culpa. Debes modificar estos pensamientos antes de que desarrolles una imagen de baja autoestima.


La recuperación….


La recuperación… “se basa en la premisa de que muchos de nosotros hemos olvidado o que nunca hemos aprendido que cada persona es responsable de sí misma, implica aprender una nueva conducta a la que nos dedicaremos: cuidar de uno mismo”



Artículos relacionados:

¿Cómo ayudar a un familiar o a amigo con problemas de adicción?

Superar el alcoholismo. Entrevista en televisión española Para Todos La 2.

¿Cómo es el consumidor problemático de cocaína?

¿Cuál es la causa de los trastornos de personalidad?

© 2017 por Elena Martí Nabona - TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS