Las navidades se acercan, y con ellas las comidas y las largas sobremesas. Drogas y conducción, una mala combinación.

Las navidades se acercan, y con ellas las cenas, las comidas y las largas sobremesas. Quien bien lo sabe es la Dirección General de Tráfico (DGT) ya que el año pasado, aumentaron de 42 a 52 los muertos en accidentes de tráfico en esas fechas.

Es por eso, que la Dirección General de Tráfico (DGT) pondrá en marcha desde este lunes y durante toda la próxima semana una campaña especial de control y vigilancia del consumo de drogas y alcohol al volante coincidiendo con unas fechas prenavideñas, en las que se incrementarán las comidas y cenas con amigos, familiares o compañeros de trabajo.

Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil intensificarán las pruebas de verificación de consumo de alcohol y drogas a los conductores, algo que que harán en cualquier carretera y hora del día, y se enmarca dentro del calendario anual de acciones que la DGT realiza sobre seguridad vial.

Se trata de una campaña ya tradicional de la DGT, que en los últimos años realizó entre 22.000 y 29.000 controles diarios, y denunció a más de 2.000 conductores durante la semana prenavideña.


La ingesta de alcohol multiplican el riesgo de sufrir un accidente


El objetivo principar de esta campaña es concienciar a los conductores de que, aunque se crean en pleno uso de nuestras facultades físicas y mentales, con la ingesta de alcohol multiplican el riesgo de sufrir un accidente, lo que, además, repercute en una mayor mortalidad al ser un factor relacionado con un peor pronóstico en las lesiones sufridas.

En 2015, los análisis toxicológicos realizados a 638 conductores fallecidos en accidentes de tráfico revelaron que un 43,10% de ellos dieron positivo por alcohol, drogas y/o psicofármacos, porcentaje que aumenta al 46,37% entre los peatones.Adicciones y trastorno de conducta - adicción - trastorno de personalidad - Pedro García Aguado


Un 12% de los conductores conduce bebido o drogado


Doce de cada 100 conductores que circulan por las carreteras españolas se ponen tras el volante después de haber consumido bebidas alcohólicas y/o drogas ilegales, como cannabis o cocaína, según los datos de la DGT con pruebas realizadas en carreteras y ciudades a 2.744 conductores seleccionados aleatoriamente.

Las pruebas realizadas, y contrastadas en un laboratorio toxicológico, constataron que un 12% de los conductores presentaron consumos recientes de drogas y/o alcohol. En concreto, un 10% dio positivo por drogas con o sin alcohol, un 3% por alcohol (por encima de 0,05 miligramos por litro de aire) con o sin drogas, un 2% por alcohol y un 8% por drogas, de las cuales la más frecuente fue el cannabis, seguido de la cocaína.

 

Drogas y conducción: una dramática realidad.


psicoactivas es un hecho frecuente en España, alcanzando a doce de cada cien conductores.

“Si a fecha de hoy ningún conductor se pusiera al volante tras haber consumido drogas, en un año presentaríamos un informe con 1.000 fallecidos menos”. Afirma sin ninguno tipo de duda la Directora General de la Dirección General de Tráfico (DGT).

 

¿Por qué es peligroso conducir bajo los efectos de las drogas?


Quizá hay una frase que lo dice todo: Si se eliminara el consumo de drogas y alcohol por los conductores se podrían salvar 1.000 vidas cada año.

Los efectos de cada droga son diferentes dependiendo en cómo ellas actúan en el cerebro. Por ejemplo, la marihuana puede atrasar el tiempo de reacción, deteriorar las facultades para juzgar el tiempo y la distancia y disminuir la coordinación motora. Los conductores que han usado la cocaína o la metanfetamina pueden ser agresivos e imprudentes cuando conducen. Ciertos tipos de sedantes, llamados benzodiacepinas, pueden causar mareos y sueño. Todas estas deficiencias pueden llevar a tener un accidente.


Alcohol, tolerancia “cero”


¿Y sabes porque? Porque no hay una cantidad de alcohol inocua. Existe un límite legal a partir del cual hay sanciones, pero desde la primera copa, desde la primera cerveza, el alcohol juega en nuestra contra. El alcohol disminuye tus capacidades para conducir desde la primera gota y sin que te des cuenta.

 

Uno de cada cuatro conductores conduce bajo los efectos de las drogas.


Doce de cada cien conductores conduce después de consumir alguna sustancia psicoactiva. Se dice pronto… Y cuatro de cada diez conductores fallecidos en accidente de tráfico resultaron positivo en sangre a drogas o alcohol.

Conducir con presencia o bajo los efectos de las drogas deteriora la capacidad para conducir con seguridad y se asocia a un mayor riesgo de accidente con resultado de muerte. Desde hace años existe un creciente interés y preocupación acerca de la implicación de las drogas en los accidentes de tráfico y en la instauración de medidas adecuadas para reducirlos.

conduccion-y-alcohol - controles de drogas - accidentes mortales

El pasado año entró en vigor la reforma de la Ley de Seguridad Vial, que contempla la regulación administrativa y penal para la conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas. En este sentido, el diagnóstico de trastorno por consumo de drogas no implica que el paciente no pueda conducir. La enfermedad (adicción), la posible existencia de otras patologías y la medicación recibida, son aspectos que tanto el profesional sanitario como el paciente deben tener en cuenta a la hora de valorar la aptitud para conducir.

 

Un 30% de los conductores conducen tras tomar medicamentos que, en su mayoría, reducen los reflejos.


Muchos pacientes en tratamiento por abuso de sustancias conducen de forma habitual y/o por motivos profesionales. Según las conclusiones del estudio PROTEUS se ha asociado que conducir comporta menores problemas legales y es un factor de normalización para los pacientes y, en ocasiones, es necesario para su trabajo. Sin embargo, existen evidencias de que la medicación prescrita para tratar la adicción a diferentes drogas afecta la capacidad de conducir de los pacientes al disminuir su estado de alerta.

No obstante, el reciente artículo científico “Driving and legal status of Spanish opioid-dependent patients” (Conducción y situación legal de los pacientes españoles dependientes de opiáceos) indica que está demostrado que los pacientes desempeñan sus actividades diarias mejor con tratamiento que sin él. De esta manera, y aunque la medicación prescrita para tratar la adicción a opiáceos afecta la capacidad de conducir, no todos los medicamentos disponibles en el mercado son similares, ni afectan del mismo modo.


España, el país con mayor índice de “conductores drogados”


Gracias a los resultados de las investigaciones, sabemos que de los 13 países europeos participantes en el estudio, España ostenta el porcentaje más elevado de conductores que conducen bajo el efecto de alguna droga (7,63%) y de los que lo hacen bajo los efectos de alcohol, drogas y medicamentos al mismo tiempo (1,14%).

Además, España es el segundo país, por detrás de Italia, con mayor prevalencia de positivos (14,85%) en alcohol u otras drogas o medicamentos, tres veces (4,43) el valor de la media del resto de países, y segundo también de positivos (0,57%) en policonsumo (combinación de drogas y/o medicamentos). El cannabis es la droga más frecuente entre los conductores españoles, seguida por los estimulantes.El 25% de las condenas judiciales en España son por conducir ebrio - dejar el alcohol - problemas alcohol -alcohólico

Los distintos tipos de drogas -depresoras (alcohol y opiáceos), estimulantes (anfetamina y cocaína), perturbadores de las percepciones (cannabis)-, deterioran de manera clara la capacidad para conducir con seguridad, si bien los mecanismos neurobiológicos implicados en esta acción pueden ser diferentes. En cualquier caso, conducir con la presencia de drogas se asocia a un incremento en el riesgo de verse implicado en una colisión de tráfico fatal, con fallecimiento.


También puede interesarle:



¿Como detectar la adicción a los fármacos? ¿Como actuar?

Medicamentos de prescripción: Abuso y adicción

Potomanía: Cuando beber agua se convierte en una obsesión

Día Mundial de Prevención del Suicidio

La cocaína ‘enseña’ al cerebro a seguir consumiendo

Generación postureo: el afán de mostrar a los demás lo felices que somos

¿Tristeza o depresión? La importancia de saber distinguirlas

Delírium tremens y Síndrome de abstinencia

¿Qué es el sexting? La moda que crece entre los jóvenes

¿Cómo saber si una persona es adicta al alcohol?