Nuevos riesgos del uso de opiáceos durante el embarazo

El aumento del uso de los opiáceos prescritos en las mujeres durante el embarazo probablemente ha contribuido al incremento del síndrome de abstinencia neonatal. Según Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos en ‘BMJ’, el fuerte aumento en el número de recetas dispensadas opioides en los Estados Unidos se ha asociado con un aumento paralelo en su mal uso, sobredosis fatales.


Recetas de opiáceos durante el embarazo


Más de un cuarto de las de las mujeres en edad reproductiva que tienen seguro privado, llenaron una receta de analgésicos opiodes al año durante el periodo del 2008 al 2012, según un artículo publicado en el Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad (MMWR).

Por lo general, los proveedores de atención médica recetan opioides para tratar el dolor de moderado a grave. También se encuentran como componente de algunos medicamentos recetados para la tos. Los opioides recetados con más frecuencia en ambos grupos de mujeres fueron hidrocodona, codeína y oxicodona.

“Tomar analgésicos opioides a comienzos del embarazo puede causar defectos de nacimiento y graves problemas para el bebé y la madre“, aseguran los expertos. “Muchas mujeres en edad reproductiva están tomando estos medicamentos y puede que no sepan que están embarazadas, y por lo tanto, sin quererlo, pueden estar exponiendo a su bebé en gestación. Por esta razón es de suma importancia que los profesionales de la salud les hagan una evaluación de salud completa a las mujeres en edad reproductiva antes de recetarles estos medicamentos”, agregó.


Los analgésicos opioides en el embarazo dañan al feto


Tomar analgésicos opioides durante el embarazo puede aumentar el riesgo de que el bebé sea prematuro, presente bajo peso al nacer, o sufra síndrome de abstinencia neonatal, según revela un nuevo estudio.

El síndrome de abstinencia neonatal, es uno de los efectos secundarios que pueden producir determinados analgésicos denominados opioides, y que requieren receta médica, como la hicrocodona (Vicodin), la oxicodona (Oxycontin, la codeína y la morfina, en el caso de que la mujer los consuma durante la gestación.

En Estados Unidos en los últimos 15 años se ha duplicado el porcentaje de mujeres que toma este tipo de analgésicos durante el embarazo, y la investigación tenía el objetivo de comprobar los efectos que esto podría tener sobre el desarrollo del feto y, a la larga, sobre la salud del recién nacido.


Analgésicos durante el embarazo


Los investigadores revisaron los expedientes médicos de más de 100.000 mujeres  entre los años 2009 y 2011, un 28% de las cuales había tomado al menos uno de estos analgésicos mientras estaba embarazada. Las pacientes a las que se recetaron estos medicamentos tenían más propensión a sufrir dolor de cabeza o migrañas, a padecer trastornos musculares o esqueléticos, o a tener depresión o ansiedadsíndrome de abstinencia, opioides, abuso de opiáceos, consumo analgésicos

Las mujeres que además de tomar los fármacos fumaban tenían más probabilidades de dar a luz a bebés con síndrome de abstinencia, y el tratamiento con antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina también duplicó el riesgo en los recién nacidos. Además, según los autores del trabajo, los bebés que nacieron con el síndrome tenían el doble de probabilidades de nacer con bajo peso y un mayor riesgo de presentar afecciones respiratorias, dificultades para alimentarse y convulsiones.

El síndrome de abstinencia neonatal, es uno de los efectos secundarios que puede producir el consumo durante el embarazo de ciertos analgésicos denominados opioides.


¿Qué es el Síndrome de abstinencia neonatal?


El síndrome de abstinencia neonatal (su sigla en inglés es NAS) es un término para denominar un grupo de problemas que experimenta un bebé cuando se lo retira de la exposición a narcóticos. Se estima que de un 3 a un 50 por ciento de los recién nacidos han estado expuestos al uso materno de drogas, según la población y la zona del país.

El síndrome neonatal de abstinencia causa una amplia variedad de síntomas, incluida la irritabilidad intensificada, hipertonia (o tono muscular exacerbado), temblores, intolerancia a la alimentación, espasmos y dificultades respiratorias. Además, los bebés con el síndrome son más propensos a nacer con un peso anormalmente bajo.


¿Cuáles son las causas del síndrome de abstinencia neonatal?


Casi todas las drogas pasan del torrente sanguíneo de la madre al feto a través de la placenta. Las sustancias ilícitas que provocan dependencia y adicción a las drogas en la madre también hacen que el feto se vuelva adicto. Al nacer, la dependencia del bebé a la sustancia continúa. Sin embargo, como la droga ya no está disponible, el sistema nervioso central del bebé se hiperestimula y da lugar a los síntomas de abstinencia.

Algunas drogas tienen más probabilidades de provocar el síndrome de abstinencia neonatal que otras, pero casi todas tienen algún efecto sobre el bebé.

Los opiáceos pueden provocar un síndrome de abstinencia en más de la mitad de los bebés expuestos antes de nacer. La cocaína puede causar cierto síndrome de abstinencia, pero los síntomas principales en el bebé se deben a los efectos tóxicos de la droga en sí. Otras drogas, como las anfetaminas, los barbitúricos y los narcóticos, también pueden provocar síndrome de abstinencia.

El uso de alcohol provoca síndrome de abstinencia en el bebé, así como también un conjunto de problemas, incluyendo defectos congénitos llamados síndrome de alcoholismo fetal.


Analgésicos: Señales de Abuso y Adicción a los analgésicos


Los analgésicos opioides producen una euforia de corta duración, pero también son adictivos.Analgésicos: Señales de Abuso y Adicción a los analgésicos - centro de desintoxicación

El consumo prolongado de analgésicos puede llevar a la dependencia física. El cuerpo se adapta a la presencia de la sustancia y si uno deja de consumir la droga de forma repentina, pueden presentarse síntomas de abstinencia. O el cuerpo podría desarrollar una tolerancia a la droga, lo que significa que se deben consumir dosis más fuertes para conseguir los mismos efectos.

Como todas las drogas, los analgésicos simplemente ocultan el dolor por el cual se toman. No “curan” nada. Una persona que continuamente intenta aliviar el dolor podría llegar a tomar dosis cada vez mayores, sólo para descubrir que no puede pasar a través del día sin la droga.

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¿Qué son los opioides?


Los opioides son medicamentos que alivian el dolor. Reducen la intensidad de las señales de dolor que llegan al cerebro y afectan las áreas del cerebro que controlan las emociones, lo que disminuye los efectos de un estímulo doloroso.

Los medicamentos que pertenecen a esta clase incluyen la hidrocodona (por ejemplo, la Vicodina), la oxicodona (por ejemplo, el OxyContin y el Percocet), la morfina (por ejemplo, el Kadian y la Avinza), la codeína y otros medicamentos relacionados.

Los productos de hidrocodona son los más comúnmente prescritos para una variedad de afecciones dolorosas, incluyendo el dolor dental y el dolor relacionado con las lesiones. La morfina se utiliza a menudo antes y después de procedimientos quirúrgicos para aliviar el dolor agudo. Asimismo, la codeína a menudo se receta para tratar el dolor leve. Además de sus propiedades analgésicas, algunos de estos medicamentos como la codeína y el difenoxilato (Lomotil), pueden utilizarse para aliviar la tos y la diarrea severa.

 

 

¿Cómo afectan los opioides al cerebro y al resto del cuerpo?


Los opioides actúan adhiriéndose a proteínas específicas llamadas receptores de opioides, que se encuentran en el cerebro, la médula espinal, el tracto gastrointestinal y otros órganos en el cuerpo. Cuando estas drogas se adhieren a sus receptores, reducen la percepción del dolor.

Los opioides también pueden producir somnolencia, confusión mental, náusea, estreñimiento y, dependiendo de la cantidad de la droga consumida, pueden deprimir la respiración.

Algunas personas experimentan una respuesta eufórica a los opioides, ya que estos fármacos también afectan a las regiones del cerebro implicadas en la gratificación.

Las personas que abusan de opioides pueden tratar de intensificar su experiencia al tomar la droga en maneras diferentes a las prescritas.


La dependencia a los opioides


Cuando una persona es físicamente dependiente de un medicamento, experimentarásíntomas de abstinencia cuando reduce o detiene bruscamente el consumo del fármaco. Estos síntomas pueden ser leves o graves (dependiendo del fármaco) y por lo general se pueden controlar médicamente o se pueden evitar reduciendo el consumo de la droga lentamente.

La dependencia suele ir acompañada de la tolerancia, es decir, la necesidad de tomar dosis cada vez más altas de un medicamento en un intento de obtener el mismo efecto. Cuando se produce la tolerancia, puede ser difícil para un médico evaluar si un paciente está desarrollando un problema con la droga o si tiene una necesidad médica real de dosis más altas para controlar sus síntomas.

 

¿Cuáles son las posibles consecuencias del consumo y el abuso de opioides?


Si se toman tal como se recetan, los opioides se pueden utilizar para controlar el dolor de una manera segura y eficaz. Sin embargo, cuando se abusan, incluso una sola dosis grande puede causar una depresión respiratoria grave y la muerte.

Bien administrado, el uso médico a corto plazo de los analgésicos opioides rara vez causa adicción, la cual se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de una droga a pesar de las consecuencias adversas graves.

El uso regular (por ejemplo, varias veces al día, durante varias semanas o más) o el uso o abuso de los opioides a más largo plazo puede dar lugar a la dependencia física y, en algunos casos, a la adicción. La dependencia física refleja una adaptación predecible, y a menudo normal, del cuerpo a la exposición crónica a una droga. En cualquier caso, los síntomas de abstinencia se pueden producir si el uso de drogas se reduce repentinamente o se detiene. Estos síntomas pueden incluir agitación, dolores musculares y de los huesos, insomnio, diarrea, vómitos, escalofríos con piel de gallina (“cold turkey”) y movimientos involuntarios de las piernas.


Adictos a los opiáceos


Aunque el atractivo que tiene la heroína por su bajo precio (desde 50 euros el gramo hasta 80 o 100, según la calidad) en un momento de crisis como el actual es motivo suficiente como para estar atentos a posibles incrementos en su consumo, como advierte Joan Carles March, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública.

Las muertes por abuso también se han incrementado entre 2006 y 2010, en este caso en un 45%, hasta alcanzar las 3.094 en una tendencia que sigue en aumento. En Nueva York, los fallecimientos se han disparado un 84% entre 2010 y 2012.

Las autoridades estadounidenses hablan de una “ola de sobredosis fatales” en los últimos meses que relacionan con la distribución de un tipo de heroína mezclada con fentanilo, otro opiáceo que se suele usar (es frecuente la administración en parches) cuando han dejado de hacer efecto otras familias de analgésicos menos potentes.


¿Como actuar si sospecha que una persona cercana es adicta?


Si usted sospecha que un miembro de su familia o persona cercana padece un trastorno por adicción, lo mas urgente es conseguir un diagnóstico profesional y un tratamiento efectivo que resuelva la situación.


¿Cuándo ingresar?


El ingreso de una persona que padece una adicción se recomienda teniendo en cuenta los siguientes motivos:

  • Cuando una persona ha intentado suprimir la sustancia sin éxito en varias ocasiones.
  • Cuando ha seguido un tratamiento ambulatorio sin conseguir una abstinencia superior a tres meses.
  • Cuando las consecuencias de su consumo han acarreado una problemática familiar o laboral.
  • Cuando las consecuencias físicas o psíquicas son importantes.

En Centro Can Rosselló recomendaremos lo más adecuado en cada caso y asesoraremos a la familia y al paciente sobre como actuar. Recuerde que nos puede llamar las 24 horas del día a nuestro teléfono de información: 646 479 014

 


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