¿Por qué tiene tanto éxito el Black Friday? ¿genera adicción a las compras?

La pregunta que todos nos hacemos es simple: ¿Black Friday genera adicción a comprar? Vayamos por partes.

El Black Friday es la fecha marcada en rojo en el calendario de muchos adictos a las compras. La razón es muy simple: grandes rebajas en muchas tiendas minoristas y grandes almacenes.

Se conoce como “viernes negro” o Black Friday, en inglés, al día que inaugura la temporada de compras navideñas. Esta festividad comenzó en Estados Unidos y se celebra el día después del Día de Acción de Gracias.

La adicción a las compras es un trastorno de control de los impulsos que se asocia, en la mayoría de los casos, a pacientes con baja autoestima, ansiedad, depresión o irritabilidad y que afecta alrededor del 5% de la población.

 

¿Por que Black Friday?

 

Existen dos explicaciones para este nombre tan particular: la primera sitúa su origen en la Filadelfia de los años 60, cuando se recurrió a esta denominación para definir al intenso tráfico de gente que se trasladaba a los comercios después de Acción de Gracias.

La segunda explicación apunta a que ese día los comercios hacen caja y consiguen pasar de números rojos a negros, gracias alaumento de las ventas. Sin embargo, aún a día de hoy sigue sin estar claro cuál de estas dos situaciones dio origen al nombre Black Friday.

De cualquiera de las maneras, y aunque se trata de una celebración muy arraigada a la cultura estadounidense, lo cierto es que cada año es más popular en los países europeos, entre ellos España, debido a que las grandes multinacionales decidieron hace unos años realizar ofertas también al otro lado del Atlántico. Quizás 2013 fue el año en que en España más se impulsó el Black Friday,  principalmente gracias a que  grandes compañías como Amazon (que sus ventas no dejan de crecer en nuestro país) o El Corte Inglés se sumaron a la celebración.

black friday adicción a las compras compulsivas - adiccionesAunque en teoría el Black Friday es sólo un día, el viernes 25 de noviembre de este año, lo cierto es que muchos comercios han optado por unirlo con el Cyber Monday, que se celebra el lunes siguiente, dando lugar a un puente comercial de cuatro días ideal para realizar compras si queremos aprovecharnos de precios bajos.

El Black Friday en sí mismo no es como un día de rebajas tradicional, salvo excepciones. Lo más habitual es que los comercios hagan una selección de ofertas sobre ciertos productos, posiblemente los más demandados o los que más expectación generan.  Estas ofertas suelen limitarse a un número limitado de unidades, por lo que hay que andarse listo comprando. En el caso del comercio online, las ofertas no son fijas, sino que cambian a lo largo del día. ¡Otro motivo más para no despegarse del ordenador ese día!

El Corte Inglés, Ikea, Amazon, Fnac, Carrefour, Decathlon, Media Mark, Inditex o K-Tuin, entre otras, son algunos ejemplos de grandes compañías que el año pasado celebraron el Black Friday en nuestro país.

 

Adicción a las compras: compras compulsivas

 

La compra compulsiva, que consiste en el afán desmedido, incontrolado y recurrente por adquirir cosas no es un fenómeno exclusivo de fechas como la Navidad, en las que la insistencia de la publicidad comercial y la tradición consumista podrían explicar un cierto aumento de los gastos.

Es una adicción en toda regla que, si bien en su máxima expresión afecta a poca gente, es más común de lo que pudiera pensarse. Es la consecuencia de un impulso irreprimible, un acto poco consciente del que después nos arrepentimos, porque compramos cosas poco útiles o gastamos más de lo que podemos.

La compra genera en la persona adicta una satisfacción inmediata, con la que cree llenar su vida de sentido y con la que consigue borrar temporalmente los problemas.

 

¿Cuando podemos decir que existe una adicción a las compras?

 

Hay personas que compran en exceso, sobre todo en determinadas épocas del año, como las navidades o las rebajas, pero puede dejar de hacerlo cuando quiera. Sin embargo, a las personas que sufren una adicción les resulta imposible reprimirse, aún cuando esos gastos están por encima de sus posibilidades económicas.

La dependencia y la falta de control del gasto son claves para diferenciar a las personas que compran mucho porque sí de quienes sufren esa patología.

Pero, ¿Qué hace a una persona sentir la irrefrenable necesidad de comprar un montón de cosas que ni siquiera le hacen falta? Los adictos a las compras sufren alteraciones de su estado de ánimo “con relativa frecuencia”.

“Compran sin parar porque eso les produce una satisfacción inmediata pero, cuando superan ese estado de euforia, se sienten culpables”

Es entonces cuando las familias y los amigos entran en escena. A los compradores compulsivos les cuesta mucho reconocer que tienen un problema. Por eso es tan importante que sus seres queridos estén siempre pendientes de sus movimientos para, ante los primeros síntomas de alarma, pedir ayuda a un especialista.

Según Marta, compradora compulsiva en proceso de rehabilitación: “No asumí que tenía una adicción hasta que le llegó un requerimiento judicial por una deuda de más de 7.000 euros contraída a través de mis tarjetas de crédito. Al pagar con tarjeta, siempre gastaba más de lo que podía. También le pedía dinero a mi familia poniéndoles excusas”.

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Estrategia de precio o como caer en la trampa…

 

Muchos establecimientos usan este día para aumentar sus beneficios de manera engañosa. Rebajando un par de productos invitan a entrar a más clientes curiosos y de esta manera intentan desviar su atención a otros productos sin rebajar para que compren con la euforia del producto comercial. En el Black Friday se dejan estimular por los sentidos viendo la bonita presentación de la ropa, escuchando una canción que sube el ánimo y haciendo que la gente se sienta especial.

 

¿Por qué tienen éxito las compras del Black Friday?

 

En España, esta campaña comercial cuenta con un seguimiento de casi el 60% de la población, muy por encima del seguimiento que se consigue en otros países como Francia e Italia, donde apenas alcanzan el 25% de seguimiento.

Mientras que el Black Friday es una de las campañas comerciales más fuertes, para dar comienzo a las compras navideñas muchos comercios también se apuntan al Ciber Monday, el primer lunes después del Black Friday.

El comercio español ha abrazado con mucho entusiasmo este año el Black Friday, el periodo de rebajas que los estadounidenses celebran el día siguiente de Acción de Gracias. Como ocurre con Halloween, el Black Friday es un evento sin ninguna tradición en España y la mayor parte del público no conoce ni siquiera el porqué de su nombre. Pero son unas rebajas antes de Navidad y un gancho comercial que en 2016 ha calado con fuerza.

 

La adicción a las compras tiene un alto riesgo

 

Una fecha especial con tiendas abarrotadas de ofertas tentadoras puede ser una gran oportunidad para tener algo deseado a un buen precio. Pero nos surge una duda: ¿Podría llevar a alguien a la adicción a las compras y en todo caso, cómo saber cuándo el deseo de comprar se convirtió en adicción?

 

Una reacción inadecuada

 

“Me siento deprimida”, “estoy angustiado”, “me falta el aire, tengo que salir”: tras estas y otras sentencias similares salimos de compras, con la convicción de que gastar aliviará nuestra ansiedad o disgusto.

Sentimientos de tristeza, rabia, incomprensión, desatención y soledad, encuentran su vía de escape en la compra de artículos muchas veces no necesarios que nos aportan satisfacción en el momento de su adquisición.

Quizá buscamos que alguien nos haga caso y sentir que “somos alguien”. Comprando nos sentimos vivos, en cierto modo importantes, y saciamos el vacío que causan la soledad, el tedio, las tensiones y problemas, los disgustos o la incomprensión. Intentando mitigar el dolor, canalizamos nuestro enfado hacia la compra y posesión del objeto.

 

¿Cuando podemos pensar que existe una adicción a las compras?

 

  • Cuando nos sentimos tristes, deprimidos o enojados, lo único que nos calma es ir de compras.
  • Compramos con frecuencia cosas poco útiles, que después nos arrepentimos de haber adquirido.
  • Tenemos la casa llena de artículos que no hemos usado y que nos resultan inservibles.
  • Nos precipitamos a la hora de comprar, porque no podemos controlar nuestros impulsos.
  • Del entorno familiar y de amigos nos llegan mensajes críticos con nuestra desmedida afición a comprar.
  • Aun a pesar de haber comprado muchas cosas o haber realizado un gran gasto, nos sentimos insatisfechos cuando reflexionamos en casa sobre los objetos adquiridos.
  • Vemos que se nos va el dinero sin darnos cuenta, y a menudo estamos irritados por haber gastado el dinero tontamente.
  • Cuando vemos algo que nos gusta, no paramos hasta comprarlo.
  • Adquirimos productos “milagro” que intuimos o sabemos inútiles.
  • Cuando recibimos el extracto de la tarjeta de crédito, nos sorprende sobremanera la cantidad e importe de las compras que hemos hecho.
  • Nuestro tiempo libre lo dedicamos preferentemente a visitar los centros comerciales o ir de escaparate en escaparate.
  • Cuando el comprar se convierte en necesidad irreprimible surge el problema.

 

Toda conducta es susceptible de convertirse en adicción. Adicciones Comportamentales

 

Cuando hablamos de adicciones adicción a las compras, compras compulsivas, adicción, adicciones, tratamiento adicciones, terapia La Garriga, Can Rosselló, tratamientola mayoría de las personas piensan en las drogas pero desde hace unos años está habiendo un resurgimiento de las llamadas adicciones comportamentales: el sexo, el juego, internet, videojuegos, compras…

Las adicciones comportamentales o adicciones sin droga son una realidad cada vez más importante y, también, preocupante.

Los componentes fundamentales de los trastornos adictivos son la pérdida de control y la dependencia. De este modo, las adicciones no pueden limitarse exclusivamente a las conductas generadas por sustancias químicas, como los opiáceos, los ansiolíticos, la cocaína o el alcohol. De hecho, existen hábitos de conducta aparentemente inofensivos que pueden convertirse en adictivos e interferir gravemente en la vida cotidiana de las personas afectadas.

 

“Toda conducta es susceptible de convertirse en adicción”

 

Cada pitido puede ser aviso de una oportunidad social, sexual o profesional, y nuestra respuesta en el acto genera una minirrecompensa en forma de descarga de dopamina. Estas recompensas son pequeñas inyecciones de energía que alimentan el motor de la compulsión, de forma muy parecida al frisson sentido por el jugador cada vez que alguien deja una nueva carta sobre la mesa. En términos acumulativos, el efecto es potente y difícil de resistir.

Es lo mismo que sucede en juegos como el Candy Crush: los logros son percibidos como minirrecompensas, lo que incide en la liberación de la dopamina. De hecho, la estrategia seguida por Candy Crush es la misma aplicada en las máquinas tragaperras, en las que nunca se puede predecir cuándo se va a ganar, pero se gana con la suficiente frecuencia como para querer volver a jugar una y otra vez.

¿Qué tratamiento han de seguir los compradores compulsivos?

El tratamiento que han de seguir los compradores compulsivos para superar ese trastorno es similar al que requieren los afectados por otras adicciones psicológicas, como la ludopatía.

“Acuden a terapia para controlar el impulso de comprar y se les realiza un control que pasa por quitarles las tarjetas de crédito, asignarles solo determinada cantidad de dinero cuyo gasto tienen que justificar con facturas, etc…”.

Hay que recordar, no obstante, que mientras el ludópata no tiene por qué volver a jugar, estos pacientes sí se van a ver obligados a seguir haciendo compras. Por eso se trabaja con ellos el control y no la abstinencia. El objetivo es que, tras un tiempo en terapia, estos pacientes puedan ir a hacer las compras diarias como el pan o ir al supermercado. Aunque al principio sea acompañados y siempre con dinero en efectivo.

Requisitos para considerar a una persona Compradora Compulsiva:

 

Soy un comprador compulsivo. ¿Qué puedo hacer?

 

Como hemos dicho, lo que mueve a un compulsivo a comprar es la falta de control de los impulsos y un pensamiento irracional. Así pues, difícilmente esta persona podrá, por si misma y sin ayuda, darse cuenta de su problema y solucionarlo.

Si usted sospecha que un miembro de su familia o persona cercana es adicto a las compras lo mas urgente es conseguir un diagnóstico profesional y un tratamiento efectivo que resuelva la situación.

Sólo con la modificación de la conducta y del control de los impulsos podremos controlar la ansiedad y los conflictos interpersonales pudiendo cambiar así el estilo de vida del paciente.

 

 

Entrevista a la radio rne sobre las Compras Compulsivas

 

Os dejamos la entrevista que el programa Gente Despierta (dirigido por Carles Mesa) nos hizo a Centro Can Rosselló con la terapeuta Ana Sabaté, Mª José Raventós (enfermería) y Elena Martí.

Gracias a Radio Nacional de España por lo bien que nos trataron, por pensar en nuestra Clínica como un buen ejemplo de tratamiento y por difundir esta adicción que afecta a muchas personas, ayudando así a romper con el estigma que rodea el mundo de las adicciones.

Y también gracias a ellas por dar su testimonio. Esperamos que su testimonio pueda ayudar a muchas personas.

 

RNE

 

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