¿Qué es el sexting? La moda que crece entre los jóvenes

Esta palabra inglesa, acrónimo de sex (sexo) ytexting (escrito, mensaje), se usa para dar nombre a la costumbre cada vez más extendida entre los adultos y jóvenes de enviar mensajes o fotografías sexualmente explícitas mediante los teléfonos móviles.

¿Qué puede llevar a un adolescente a enviar una imagen de alto contenido sexual de sí mismo a su pareja o a alguien con quien quiere flirtear usando el teléfono móvil? Esto es lo que nos preguntamos quienes estamos pendientes de una relación saludable de los menores con las tecnologías. Esto es ¿qué lleva a los chavales y chavalas de hoy en día a practicar el sexting en su forma más común?

 

Qué es el Sexting

 

Sexting es un término en inglés que se usa para referirse al acto de enviar mensajes (SMS o MMS) explícitos de contenido erótico o sexual desde un dispositivo móvil. También se le llama sexting al acto de enviar fotografías (usualmente selfies) explícitamente sexuales. La palabra es el resultado de una combinación de las palabras en inglés sex y texting.

yber bulling - sexting - acoso - adolescentes - acoso internet - snapchat sexting - adicción al sexoEs una práctica cada vez más común entre personas que poseen un dispositivo móvil con cámara fotográfica, independientemente de la edad que tengan e incluso se han expuesto casos en la que gente famosa supuestamente envía fotografías de este tipo.

Que este fenómeno existe es una realidad constatable que, además, no es exclusiva de los menores de edad. Personas famosas también lo han hecho y se trata de un fenómeno tan global como la propia Red. ¿Es una moda, es un accidente, es una consecuencia de los tiempos que vivimos? ¿Por qué lo hacen?

Como dato curioso: un estudio hecho en 2012 arrojó que aproximadamente 2 de cada 5 personas habían hecho sexting, a pesar de que no asociaron sus acciones a el término “sexting”. Esto quiere decir que durante esta década el intercambio de fotografías sexualmente explícitas llegó a ser más común de lo que la sociedad admite. Cabe decir que el Sexting no es lo mismo que la Adicción al sexo. Es algo totalmente diferente.

 

Jóvenes y Sexting, una práctica de riesgo

 

Este fenómeno de fotografiarse en actitud provocativa para enviar las imágenes a alguien de confianza no para de extenderse. Desde hace varios años, el sexting va creciendo entre los jóvenes gracias a las redes sociales y a aplicaciones de mensajería efímera tipoSnapchat, que prometen que un mensaje se autodestruye pasado un cierto tiempo, lo que ofrece “una garantía” de mandar imágenes subidas de tono de forma privada.

Y es que, con la popularización de las nuevas tecnologías, el uso del «sexting» entre los adolescentes se expande cada vez más. En un principio comenzó haciendo referencia al envío de mensajes de naturaleza sexual y con la evolución de los teléfonos móviles, ha derivado en el envío de fotografías o vídeos de contenido sexual.

Esta práctica puede causar graves daños psicológicos a los jóvenes que en la mayoría de los casos desconocen el destino final de sus fotografías íntimas. Los expertos de Centro Can Rosselló lo tienen claro: advierten que se trata de una práctica de alto riesgo.

Casi un 20% de los jóvenes de entre 10 y 16 años han recibido fotos cargadas de erotismo. Las intercambian por fanfarronería, por seducir o porque sus parejas se lo piden para generar morbo y excitación. El problema viene cuando el que las recibe decide difundirlas entre amigos o colgarlas en internet, tal vez derivada de una ruptura y por despecho.

La combinación de adolescencia y nuevas tecnologías puede ser peligrosa, si no se ejerce un control y se proporciona una formación adecuada a los más jóvenes que aún desconocen los límites que marca la vida.

 

Repercusiones legales del sexting

 

Difundir imágenes privadas puede generar consecuencias legales. Los menores que se fotografían y las difunden pueden ser acusados de producción y distribución de pornografía infantil y evitar así las secuelas psicológicas.

Según la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, en su artículo 189 se especifica que “1. Será castigado con la pena de prisión de uno a cinco años: (…) b) El que produjere, vendiere, distribuyere, exhibiere, ofreciere o facilitare la producción, venta, difusión o exhibición por cualquier medio de material pornográfico en cuya elaboración hayan sido utilizados menores de edad o incapaces, o lo poseyere para estos fines, aunque el material tuviere su origen en el extranjero o fuere desconocido“. Y además que “3. Serán castigados con la pena de prisión de cinco a nueve años los que realicen los actos previstos en el apartado 1 de este artículo cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes: a) Cuando se utilicen a niños menores de 13 años. (…)”. Es decir, que las penas pueden llegar hasta los nueve años de prisión según las circunstancias que incurran.

Difundir este tipo de material conlleva graves repercusiones. Si eres menor de edad también estarás incurriendo en un delito al difundir las imágenes de otro menor.

La modalidad fugaz ha enganchado: Snapchat

 

La privacidad cada vez interesa más a los usuarios. No hay duda de que los usuarios de las redes sociales quieren comunicarse de una forma confidencial. La moda llegó con Snapchat, que permite enviar mensajes de texto con caducidad.

Este servicio ha calado hondo entre los usuarios. Podemos decir que es una de las «apps» con mayor crecimiento del año, convirtiéndose en la quinta del ranking de mayores descargas en al App Store. Se calcula que sus usuarios envían más de cientos de millones de imágenes cada mes. Aunque su perfil es, principalmente, jóvenes y adolescentes, hay usuarios de todas las edades; afirman los especialistas de Centro Can Rosselló que estos usuarios sienten una creciente emoción de trasladar sus “cotilleos” sin miedo a que permanezcan en ningún lugar.

Vivimos en un mundo donde no paran de salir a la luz conversaciones personales, noticias de espionaje, conversaciones políticas y demás violaciones a la privacidad; es por eso que cada vez hay más plataformas para tratar de eliminar los mensajes una vez consultados.

 

El peligro del sexting. La privacidad en duda…

 

El peligro reside en la posibilidad de convertirse en una herramienta para el hábito bautizado como «sexting», anglicismo para referirse al envío de contenidos eróticos o pornográficos por medio de dispositivos móviles, una tendencia cada vez mayor y de difícil detección.

Los expertos lleva años advirtiéndolo: las publicaciones de Snapchat no son realmente temporales, pues hay muchas formas de esquivar la autodestrucción de las imágenes o mensajes que se envían. Por ejemplo, haciendo una captura de pantalla. Así de sencillo.

yber bulling - sexting - acoso - adolescentes - acoso internet - snapchat sexting - adicción al sexoSin embargo, hay otra opción más grave: la aplicación recoge en sus términos y condiciones que tiene derecho a “almacenar y compartir cualquier foto que se publique en la app“, lo que trae consigo una serie de problemas de privacidad.

A veces nos olvidamos de lo más importante: a los usuario le gusta compartir cosas cotidianas que realiza a diario, así que es muy importante que los usuarios cambien los ajustes de privacidad de la cuenta para que las publicaciones de ‘Mi historia’ solamente las puedan ver sus amigos. Esto es porque los ciberdelincuentes se aprovechan de datos que recopilan en las redes sociales para estafar y engañar a sus víctimas. Por eso también es importante que los usuarios revisen su lista de amigos y mantengan sólo a las personas que conocen de verdad. Un ciberdelincuente se puede esconder detrás de cualquier tipo de identidad en Internet.

 

Los peligros del Snapchat para menores

 

Snapchat es una app que está empezando a causar furor entre nuestros jóvenes y menores prometiendo privacidad y seguridad casi absoluta. Entonces, ¿qué peligro conlleva Snapchat?

Algunas estadísticas de la época citaban a un 20% de los adolescentes como partícipes de esta práctica, con edades comprendidas entre los 13 y los 16 años. Para los expertos en adolescentes, en esta etapa de la vida, la persona carece de madurez sexual y, por tanto, no es plenamente consciente de adónde le pueden llevar sus actos.

Veamos que peligros conlleva el uso de Sanpchat en menores (en este caso siempre hablamos de menores):

Dificulta de manera notable el control parental de las comunicaciones de los menores. Sí, los menores tienen también derecho a la intimidad y al secreto de comunicaciones pero los padres no solo tienen el derecho de controlar las actividades de sus hijos, sino también la obligación de hacerlo.

La sensación irreal de privacidadEse es quizás el mayor peligro. Pensar que las fotografías que mandamos solo van a tener una vida de 10 segundos y que no podrán ser reenviadas puede llevar a animar a los menores a mandar fotografías salidas de tono a contactos sin pensárselo tanto.

Capturas de pantalla y consecuencias: El uso de Snapchat no garantiza que los mensajes no se puedan guardar ni que no puedan ser distribuidos de manera descontrolada. Una simple captura de pantalla o una fotografía de la pantalla del móvil receptor con un segundo móvil o cámara, y Adiós a la “autodestrucción”.

Ciberbullying: Otro de los principales riesgos que se pueden apreciar en este tipo de aplicaciones y redes sociales es el acoso o ciberbullying debido a que el entorno virtual facilita la propagación de mensajes inadecuados o amenazas que no se podrán demostrar, convirtiendo este tipo de aplicaciones en herramientas para el acoso.

Hoy en día ya se conocen los peligros de enviar fotografías y vídeos de manera incontrolada por la red, ha habido ya infinidad de casos conocidos y los menores están más alertados de lo que pueda parecer. Aun así, estos casos seguirán dándose puesto que tanto adolescentes como enamorados, y no hablemos si se dan ambos factores a la vez, que les dificultan actuar de manera racional, menospreciando los peligros y las consecuencias a largo plazo de sus actos y tomando decisiones de manera más compulsiva de lo habitual.

 

Los riesgos de hacer sexting


Existen varios riesgos que usualmente no se toman en cuenta al hacer sexting, estos riesgos son particularmente ignorados por la gente más joven:

  • ¿Qué pasa si una fotografía explícita sale del dispositivo en que fue tomada? Es una creencia común el que se piense que la fotografía estará segura en el dispositivo móvil en el que fue tomada, siendo que hay varias cosas que podrían salir mal, desde perder el dispositivo hasta que alguien la pueda ver. Estos riesgos existen aún con aplicaciones que supuestamente borran las fotografías, como Snapchat.
  • ¿Qué pasa cuando se envía una fotografía explícita? La persona que la recibió pudiera publicarla una vez que la relación termine, dependiendo de los términos de la separación. Una fotografía de este tipo pudiera cambiar dramáticamente la vida de una persona, independientemente de la edad.
  • Se puede caer en chantajes (éste se le conoce en específico como sextorsión) o también se pudiera caer en ciber-acoso también llamado cyber-bullying. Ambos casos pudieran tener consecuencias graves. El problema aquí es que este tipo de fotografías fueron tomadas o por la persona misma que aparece en la fotografía (selfie) o con su consentimiento, por lo que las acciones legales suelen complicarse, dependiendo de la jurisdicción.


Ahora viene el problema. El uso de Snapchat no garantiza que los mensajes no se puedan guardar ni que no puedan ser distribuidos de manera descontrolada. Una simple captura de pantalla o una fotografía de la pantalla del móvil receptor con un segundo móvil o cámara, y Adiós a la “autodestrucción”.

En la mayoría de teléfonos Andriod, una captura de pantalla es tan sencilla como apretar a la vez los botones de “encendido” y “volumen abajo”. Se oye un “click” y el pantallazo aparece en nuestro album.

Esta utilidad es un cebo perfecto para pedófilos a la caza de fotos íntimas de menores. Con un perfil falso y sus cuatro discursos de “tu eres especial” conseguirán que los menores les envíen fotografías pensando “total desaparecerán en 10 segundos” cuando eso es completamente irreal.

No solo pedófilos son un peligro. También ex parejas con las que se ha practicado el “sexting” pueden usar las capturas tomadas para chantajear al fotografiado o vengarse de supuestas ofensas.

 

Ocho de cada 10 adultos ‘sextean’: mandan fotos y mensajes sugerentes a sus pareja.

 

Los especialistas lo tienen claro, estés a favor o en contra del sexting siempre se debe considerar:

Lo que se publica en Internet se queda ahí para siempre. Es increíble la cantidad e páginas en Internet que están dedicadas 100% a publicar material que alguna vez una pareja compartió. En el momento que envias la foto, ya no tienes control sobre ella.

Desnudos + minoría de edad = delito. Ya sea tomar las fotografías, enviarlas o poseerlas.

Consecuencias graves. A pesar de que las leyes te protegen, las consecuencias sociales son abrumadoras. Por ley, las imágenes de una persona no pueden publicarse sin su permiso, especialmente las de este tipo. Sin embargo, mientras se resuelven disputas, el daño está hecho, ya sea frente a tu familia o tus amistades. Cuando el sexting deriva en humillación y acoso, la víctima sufre un daño muy grande, con niveles de estrés que todos sabemos que pueden terminar en tragedia.

Sexting + infidelidad es una bomba esperando a explotar. Supongo que no hace falta decir más.

 

Lo que mandas por internet deja de estar bajo tu control

 

Hoy en día quien manda una fotografía a través de internet algo subida de tono ya sabe a lo que se expone, o debería saberlo, pero aplicaciones como esta dicen cambiar las “reglas del juego” cuando en realidad el juego sigue igual. No nos cansemos de repetirlo, los que envías por internet pasa de estar bajo tu control a estar bajo el control de otros y las relaciones entre personas no son algo estable.

El que hoy dice ser tu amigo o amiga bien puede mañana ser quien te fastidie la vida.

Contra el mal uso de diversas aplicaciones, al fin y al cabo la función original no es mala, solo podemos luchar desde la información. Hay que formar a padres, maestros y diversos agentes sociales sobre el uso de las nuevas tecnologías para que éstos puedan trasmitir los conocimientos correctos a los menores.

 

Cómo prevenir sexting en los adolescentes

 

¿Qué puede llevar a un adolescente a enviar una imagen de alto contenido sexual de sí mismo a su pareja o a alguien con quien quiere flirtear usando el teléfono móvil?

Incluso los usuarios más inocentes estarán de acuerdo que Snapchat, con su función de fotos y vídeo, es la app perfecta para el sexting, sin importar si éste era el objetivo que tenían en mente sus creadores.

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Así que es importante tener en cuenta estas recomendaciones:

– Hacer hincapié en la privacidad. Sexting es un fenómeno que se acentúa con la pérdida de claridad de las fronteras de privacidad, especialmente con lo intrusivas que pueden llegar a ser las redes sociales. Se recomienda que los padres de familia tengan conversaciones con sus hijos sobre la importancia de la privacidad, que va desde los datos personales hasta fotografías íntimas.

– Hablar con los menores sobre los peligros de enviar información, y cómo al enviarse se pierde control sobre la misma, siendo imposible saber de antemano el alcance que tendrá. Para los adolescentes es fácil hacer sexting con sus parejas, ya que sienten plena confianza con esa persona.

– Hablar con los menores sobre mantenerse al margen de sexting, ya que aún cuando no sean ellos los que toman las fotografías, podría llegar a sus manos una fotografía de un tercero. Si es el caso, lo mejor es abstenerse de reenviarlas. Igualmente lo mejor es evitar solicitar imágenes explícitas y es una buena idea el hacerles ver los riesgos que existen si la fotografía de su novio o novia cae en las manos equivocadas.

– Hacerles ver que en algunas jurisdicciones el intercambio de fotografías explícitamente sexuales donde aparecen menores de edad es considerado como pornografía infantil y, por tanto, es penado por la ley. Esto es independientemente de si las fotos fueron tomadas con consentimiento o no de la persona que aparece en ellas; el intercambio, el reenvío de las fotos de este tipo es considerado un delito.

 

Niños adictos al móvil

 

Aunque este ya es otro tema y se debe tratar también con mucho respeto, sí es cierto que muchos se preguntan: ¿Tiene necesidad realmente un niño de 10 años de tener un móvil propio?  Lo cierto es que niños de 9 y 10 años ya disponen de móvil propio en el 41,1% de los casos, porcentaje que se eleva al 85,6% para la franja de 13 a 14 años.

Según la Asociación de Consumidores y Usuarios más del 50% de los niños de 9 y 10 años tiene abierta al menos una cuenta en alguna red social, porcentaje que aumenta hasta el 90% de los 13 a 14 años y que, en el conjunto de la franja de edad analizada en el estadio, es del 72%.

Además, el 27,5% de los niños de 9 a 14 años se conecta todos los días a Internet, sobre todo a través del ordenador (86,5 %), el 42,5 % a través del móvil y el 25,3 % mediante otros dispositivos, como las tabletas.

 

Adicciones sin sustancia

 

El uso descontrolado de las nuevas tecnologías y el consumo de drogas (marihuana, alcohol…) , son dos de los principales problemas en adolescentes, así como otras patologías asociadas, como el suicidio por  Bullying (el cual, también se practica en redes).

La solución para esto, no es dejar de comprarle un smartphone a los jóvenes o alejarlos de la tecnología, cabe destacar, ya que, es algo que se hace prácticamente imposible, porque a donde quiera que volteemos nos encontramos con un aparato tecnológico.

En el caso de adicción a las nuevas tecnologías, al igual que en cualquier conducta adictiva, es muy importante seguir un tratamiento centrado en la modificación de la conducta y del control de los impulsos. Habrá que controlar la ansiedad, los conflictos interpersonales y revisar el estilo de vida del paciente.

 

El “sexting” en la vida de las parejas

 

Muchos no piensan en las consecuencias que puede traer el envío de fotos, mensajes o imágenes con contenido sexual en teoría a una persona de confianza, para bien o mal es una práctica que nació entre los adolescentes, pero cada vez más está ganando adeptos entre los adultos.

Por tanto, que este fenómeno existe es una realidad constatable que, además, no es exclusiva de los menores de edad. Personas famosas también lo han hecho y se trata de un fenómeno tan global como la propia Red. ¿Es una moda, es un accidente, es una consecuencia de los tiempos que vivimos? ¿Por qué lo hacen?

De alguna u otra forma no podemos estar ajenos a los cambios que genera la tecnología en la vida de las parejas, el sexting es uno de esos aspectos que para el estudio de la psicología sigue siendo un campo fértil.


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