¿El consumo de azúcar causa depresión? Azúcar y salud mental

El consumo de azúcar es un tema que permanece en auge año tras años, cada día más estudios hablan de lo perjudicial que resulta para el organismo y de lo adictivo que es, y sí, nos sabemos la teoría, pero a la hora de ponerlo en práctica nos resulta muy difícil.

Una reciente investigación realizada por científicos de la University College London (UCL) demuestra que los hombres que ingieren altos niveles de azúcar a través del consumo de dulces y de bebidas refrescantes tienen un mayor riesgo de padecer a largo plazo problemas de salud mental, como ansiedad o depresión.

Y es que el azúcar en exceso puede ser perjudicial no sólo para los dientes y la figura, sino también para la salud mental; la afirmación surge de un estudio publicado en la revista Scientific Report, realizado por investigadores del Colegio Universitario de Londres.


Primero el huevo o la gallina…


Aunque todos los estudios encontraron un mayor riesgo de depresión con un mayor consumo basal de azúcares añadidos, refrescos, zumos y repostería; ninguno examinó el papel de la “causalidad inversa” en la producción de la asociación observada.

No hay que olvidar que las personas con Trastorno por Atracón suelen tener una elevada predisposición a la depresión, por lo que es probable que hayan sufrido anteriormente algún episodio de este tipo. Así mismo, también es frecuente que presenten ataques de pánico y ansiedad.

La causalidad inversa se refiere, en este contexto, a la posibilidad de que un trastorno del estado de ánimo pueda conducir a una mayor ingesta de azúcar, de modo que la asociación dieta-salud mental es total o parcialmente el resultado de una mala salud mental en lugar de un alto consumo de azúcar.

Si las personas con ansiedad y/o depresión tienden a consumir más alimentos y bebidas azucaradas, esta podría ser la razón real que explicase la asociación entre la ingesta de carbohidratos y una “peor” salud mental. Sin embargo, los investigadores no encontraron evidencias de que los individuos con este tipo de problemas tendieran a consumir más azúcar, por lo que la evidencia contraria, es decir, que el exceso de azúcar se relaciona con un mayor riesgo de padecer estos trastornos, aumentaría.


¿El consumo de azúcar causa depresión?


Los investigadores identificaron datos de consumo de azúcar y problemas de salud mental en un grupo de 5 mil hombres y 2 mil mujeres reclutadas para el estudio Whitehall II en los años 80. Los nuevos hallazgos demuestran una fuerte asociación entre el consumo de niveles más altos de azúcar y depresión en los hombres.

consumo de azúcar en la salud mental

El consumo de azúcar puede desencadenar en el cuerpo una serie de mecanismos que provoquen más ansiedad

El estudio no encontró este tipo de vínculo entre la ingesta de azúcar y los nuevos trastornos del estado de ánimo en las mujeres y aún no está claro por qué. Es por eso que se necesitan más investigaciones para probar el efecto de la depresión del azúcar en grandes muestras de población.

A pesar de que todavía no hay evidencia final, el documento, que fue publicado en la revista Scientific Reports, no es el primero en sugerir el enlace “Cada vez hay más evidencia del daño físico que el azúcar tiene en nuestra salud. Nuestro trabajo sugiere un efecto adicional de salud mental”.

Otros expertos en la materia, afirman que “Hay numerosos factores que influyen en la aparición de estos trastornos, una dieta donde se ingieren bebidas y alimentos azucarados podría ser la gota que colma el vaso”.


Un problema cada vez más grave para la salud pública


El consumo de azúcar y sus consecuencias negativas para la salud (como pueden ser la diabetes o la obesidad) son una de las mayores preocupaciones de los organismos de salud. A pesar de que hay una gran cantidad de evidencia científica de que el azúcar, especialmente el refinado, puede tener un fuerte impacto en la salud física, todavía se sigue indagando en su potencial efecto en la salud mental y se descubren nuevas complicaciones.

“Existe una evidencia creciente de los perjuicios que tiene el azúcar sobre la salud. Nuestro trabajo sugiere que hay un efecto adicional sobre la salud mental. Este resultado apoya la evidencia para las acciones políticas como el nuevo impuesto al azúcar en Reino Unido, algo que no se está haciendo en otros países europeos”, sostiene Anika Knüppel.

Durante décadas se ha creído que los dulces inducían sensaciones positivas a corto plazo, por lo que muchas personas toman alimentos o bebidas ricos en carbohidratos para aliviar esas emociones negativas. Sin embargo, el estudio publicado en Scientific Reports, aunque cuenta con una evidencia limitada (ciertamente limitada), señala que en realidad este tipo de productos provocan un efecto contrario sobre la salud mental a largo plazo.

Cómo impacta el consumo de azúcar en la salud mental de los hombres

Contrariamente a lo que se cree, el hombre consume más azúcar que la mujer

 

Explicaciones posibles para la asociación entre azúcar y depresión 


Existen varias explicaciones biológicas plausibles para una asociación de la ingesta habitual de azúcar y posterior riesgo de depresión, a largo plazo. Vamos a verlas (fuente: clínica aeromédica):

  • En primer lugar, los bajos niveles del factor neurotrófico o factor de crecimiento derivado del cerebro (BDNF) se han propuesto como facilitando la neurogénesis y la atrofia del hipocampo en la depresión. Los roedores alimentados con dietas ricas en azúcares y altas en grasas, no sólo dietas ricas en grasas, muestran una disminución en el nivel de BDNF, lo que podría ser un vínculo mecanicista entre las dietas altas en azúcar y la depresión.
  • En segundo lugar, el consumo de carbohidratos se ha asociado con el aumento de los marcadores inflamatorios circulantes, que pueden deprimir el estado de ánimo.
  • En tercer lugar, las dietas altas en azúcar podrían inducir hipoglucemia a través de una respuesta exagerada a la insulina e influir así en los niveles hormonales y potencialmente en los estados de ánimo.
  • En cuarto lugar, los efectos adictivos del azúcar sugieren que los mecanismos de neurotransmisión dopaminérgica podrían conectar la ingesta frecuente de azúcar con la depresión.
  • Por último, la obesidad podría ser un factor mediador entre una dieta de alto contenido de azúcar y la depresión no sólo a través de factores inflamatorios, sino también psicosociales como la discriminación por peso.

 

 

Y, muy relacionado con todo lo que estamos hablando, tenemos el trastorno por atracón, también llamado “binge eating”, que se caracteriza por episodios de ingesta compulsiva de forma recurrente. Veamos con más detalle.


¿Qué es el Trastorno por Atracón?


Para muchos de nosotros existen ciertos días al año en los que comemos “hasta que no nos cabe nada más en la barriga”. Para los que sufren el trastorno por atracón, este tipo de “comilonas” son habituales y acaban convirtiéndose en algo incómodo en su día a día, con serias consecuencias negativas para la salud.

Muchas personas, ocultándolo a sus familiares y allegados, no pueden resistir el impulso que tienen de comer, ingiriendo gran cantidad de comida, en un corto intervalo de tiempo. Las personas que padecen el trastorno por atracón no pueden parar de comer o no pueden controlar qué y cuánto comen, independientemente de que tengan hambre o se sientan saciados. Sin embargo, lejos de reconocer este problema se avergüenzan y, no saben qué hacer para controlar los atracones.

Como hemos dicho, el trastorno por atracón, también llamado “binge eating”, se caracteriza por episodios de ingesta compulsiva de forma recurrente. Es un trastorno alimentario grave en el que la persona que lo padece consume con frecuencia grandes cantidades de comida y siente que ha perdido el control durante el atracón. Después de la sobreingesta, la angustia severa o preocupación por el peso suele aparecer.

Tiene muchas similitudes con la bulimia nerviosa. La diferencia principal es que la persona que sufre un trastorno por atracón no realiza conductas compensatorias (vómito autoinducido, abuso de laxantes y / o diuréticos, ayunos, ejercicio físico en exceso, etc …). También es habitual que la persona que tiene este trastorno presente síntomas depresivos. Una de las consecuencias más habituales del trastorno por atracón es sufrir sobrepeso u obesidad, con los riesgos que ello conlleva para la salud: diabetes, hipertensión, colesterol, etc.


Síntomas del trastorno por atracón


A continuación se muestran los síntomas principales del trastorno por atracón:

– Comer cantidades exageradas de comida
– Sensación frecuente de falta de control sobre la cantidad de comida que se come
– Comer más rápido que lo normal
– Comer a pesar de estar llenos y a disgusto
– Comer grandes cantidades de comida, pese a no tener hambre
– Comer solo por vergüenza de lo mucho que come
– Tras el atracón, sentir tristeza, depresión o vergüenza
– Cambios frecuentes de peso
– Baja autoestima
– Pérdida del deseo sexual
– Realizar dietas frecuentes sin éxito

Al ser un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por episodios de ingesta compulsiva de forma recurrente, la persona que sufre trastorno por atracón presenta una forma incontrolada de comer, lo cual se transforma en un aumento notable del peso. Digamos que pierde el control sobre su conducta de comer y continúa ingeriendo grandes cantidades de comida a pesar de no tener más hambre o incluso sentirse llena.

 

Criterios para diagnosticar Trastorno por Atracón


Presencia de atracones recurrentes. Un atracón se caracteriza por:

– Ingesta de alimento en un corto espacio de tiempo (por ejemplo, en un período de 2 horas) en una cantidad muy superior a la que la mayoría de las personas ingerirían en un período de tiempo similar y en las mismas circunstancias.

– Sensación de pérdida de control sobre la ingesta del alimento (por ejemplo, sensación de no poder parar de comer o no poder controlar el tipo o la cantidad de comida que se está ingiriendo)

– Los atracones tienen lugar al menos una vez a la semana durante un periodo de 3 meses.

– NO existen conductas compensatorias.

– Este último criterio es el que marca la mayor diferencia entre el Trastorno por atracón y la Bulimia.


Trastornos del control de impulsos


Los trastornos del control de impulsos es un grupo de trastornos de etiología desconocida que se caracterizan por:

Acciones irresistibles: El sujeto no puede resistirse al impulso o tentación de llevar a cabo acciones, aunque sean peligrosas para él o los demás.
– Antes de llevar a cabo la acción hay un aumento de la tensión emocional (activación emocional).
– Durante la acción: Sensación placentera, liberadora.
– Tras la acción pueden arrepentirse o sentirse culpables.

El trastorno se presenta en personas con un peso normal, con sobrepeso y con obesidad; y señala que, aunque hay una relación de este trastorno con la obesidad, no es adecuado equipararlo con la misma, ya que la mayoría de las personas obesas no realizan atracones de forma recurrente.

 

 

¿Cómo suelen ser las personas con este problema?

 

Se considera que las personas que sufren trastorno por atracón están a medio camino entre las que sufren bulimia nerviosa y las que presentan obesidad.

Suelen presentar altos niveles de disforia y malestar psicológico debido a su problema, así como un tipo de personalidad perfeccionista, minuciosa, controladora y con gran preocupación al fracaso.

Suelen tener una elevada predisposición a la depresión, por lo que es probable que hayan sufrido anteriormente algún episodio de este tipo.

Así mismo, también es frecuente que presenten ataques de pánico y ansiedad.

Presentan alteración sobre su imagen corporal, sobreestimando su peso y su talla, aunque de una forma mucho menor a lo que puede suceder en personas con anorexia o bulimia nerviosa.

No obstante, el hecho de que normalmente presenten sobrepeso u obesidad, produce que tengan insatisfacción con su apariencia física y una sobreestimación de su obesidad (se ven más gordos de lo que realmente son).

 

¿Cómo podemos ayudar a una persona que esté sufriendo un trastorno por atracón? 


Si detectamos que nuestro amigo, nuestro familiar o incluso nosotros mismos podemos estar sufriendo este trastorno, lo mejor es acudir a un profesional cuanto antes. Ellos nos pueden ayudar con diferentes terapias individuales y/o grupales que combinan la orientación nutricional y la intervención psicológica.

Las personas con un trastorno por atracón precisan de un tratamiento psicológico con la finalidad de aprender a controlar el impulso a comer, comer adecuadamente y solucionar las situaciones emocionales relacionadas, directa o indirectamente, con la aparición y el mantenimiento de este problema psicológico (ansiedad, depresión, insatisfacción, etc.).

Y no debemos olvidar que sólo un profesional puede evaluar si el paciente necesita de medicación para inhibir sus impulsos .

¿Quieres saber más sobre el trastorno por atracón? Lee nuestro artículo completo ¿Qué es el Trastorno por Atracón? Causas del trastorno por atracón

 

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