Tics nerviosos: Causas, tipos y diagnóstico

Los tics nerviosos no son cómodos. La persona quiere eliminarlos pero se siente incapaz. Se frustra cuando no puede dejar de estar nervioso y emitir ciertos sonidos o mover los músculos de forma repetida.

Los tics son movimientos irregulares, convulsivos, incontrolables, indeseados y repetitivos de los músculos, que pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo. Considerado un trastorno, cuyas mayores causas son de origen genético, pueden generar más estrés, ansiedad y afectar la vida social.

Los movimientos de las extremidades y otras partes del cuerpo se conocen como tics motores. Los sonidos repetitivos involuntarios, como el gruñido, la inhalación o el aclaramiento de la garganta, se llaman tics vocales.

“Cuesta mucho dominarlos”, coinciden todos los expertos. Afectan 10 veces más a hombres que a mujeres y una de sus mayores causas reside en la genética. Diversos estudios constatan que el 25% de los adolescentes menores de 18 años desarrollan este trastorno nervioso. Y los hay de muchos tipos. Cualquier movimiento o sonido imaginable es susceptible de convertirse en tic.

Tics Nerviosos - Tipos de tics - Ansiedad

Los trastornos de Tics usualmente comienzan en la infancia, presentándose primero aproximadamente a los 5 años de edad. Se consideran como el trastorno del movimiento más frecuente de la infancia y en general, son más comunes entre los hombres en comparación con las mujeres, a la razón de 10 x 1.

 

Qué es un tic nervioso

 

Un tic nervioso se caracteriza por un movimiento compulsivo que se repite con frecuencia y que es producido por la contracción involuntaria de uno o varios músculos. Se expresa con movimientos musculares o sonidos.

Como hemos comentado, los tics son contracciones nerviosas involuntarias que puede implicar cualquier grupo de músculos voluntarios. Los tics pueden ser parcialmente controlados, por lo general por corta duración durante la cual la persona hace un gran esfuerzo para controlarlos. Más tarde, sin embargo, los tics ocurrirán de nuevo y pueden ser más fuertes debido a la tentativa de compensación. Los tics pueden consistir en parpadeo de ojo, muecas faciales, aleteo nasal, o apertura de la boca.

Los tics suelen ser precedidos por un impulso incómodo, como una picazón o cosquilleo. Si bien es posible evitar la realización del tic, esto requiere una gran cantidad de esfuerzo y a menudo causa tensión y estrés. El alivio de estas sensaciones se experimenta al llevar a cabo el tic.

 

Tipos de tics nerviosos

 

Hay distintos tipos de tics nerviosos:

1. Tics motores. Se inician normalmente durante la infancia. Estos tics se pueden dividir en simples o complejos.

Tics motores simples: son los más frecuentes, el parpadeo o guiño de los ojos, las sacudidas verticales u horizontales de la cabeza y el encogimiento de hombros son los más habituales. Son movimientos más breves y que solo involucran algunos grupos musculares. Casi siempre afectan a cabeza, cuello y miembros superiores, aunque otros afectan a piernas.

Ejemplos: Parpadeo, muecas, guiño de los ojos, encogimiento de hombros..

Tics motores complejos: Son complejos. Afectan a varios grupos musculares con el objeto de realizar una acción concreta y son menos frecuentes. Por ejemplo: saltar, golpearse a sí mismo, pisotear, …

Ejemplos: Muecas faciales combinadas con giros de cabeza y encogimiento de hombros.

2. Tics vocales. Suelen aparecer en niños entre los 8 y 10 años de edad.

Tics vocales simples: afectan a la fonación, como por ejemplo el gruñido, el carraspeo, emitir un determinado sonido de forma repetida…

Ejemplos: aclarar la garganta, toser, el carraspeo, resoplar,…

Tics vocales complejos: en este caso no se repite sólo un sonido, sino una palabra completa. Podemos distinguir entre ecolalia (repetir una palabra que escucha), alilalia (repetir sus propias palabras) y coprolalia. Esta última es muy llamativa, ya que el niño repite constantemente palabras obscenas, malsonantes e insultos, y se suele asociar al síndrome de Tourette. De todos los tipos de tics, es el más complejo.

 

¿Existen diferentes grados de tics?

 

Así es. Existen varios grados de tics. Pueden ir variando; quitarse unos y aparecer otros, al igual que la intensidad que a veces es mayor y otras menor.

Anteriormente, se pensaba que el aumento de estrés o ansiedad era lo que hacía aumentar los tics. No obstante, no hay una causa aparente que motive que se tengan más o menos tics.

 

Tics nerviosos. ¿Por qué aparecen?

 

Hay algunos factores que pueden originar los tics.

  • Genética. Si la persona ha tenido antecedentes familiares, hay un porcentaje de posibilidades de que también tenga tics nerviosos.
  • Deficiencias en la alimentación. Ciertos alimentos pueden interferir en el sistema nervioso de la persona y causarle tics nerviosos.
  • Ansiedad. La ansiedad produce nerviosismo.
  • Medicaciones. Hay algunas medicinas que tienen efectos secundarios y pueden estar originando que tengamos tics. Por ejemplo, las que se administran para contrarrestar las alergias.
  • Estrés. Al igual que la ansiedad, el estrés nos pone nerviosos y motiva la existencia de tics nerviosos.
  • El abuso de café u otras sustancias puede dar lugar a que nuestros nervios y tics aumenten.

Los síntomas de los trastornos tics pueden:

  • Empeorar con emociones, como ansiedad, enojo y fatiga
  • Empeorar durante los períodos de enfermedad
  • Empeorar con temperaturas extremas
  • Ocurrir durante el sueño
  • Variar con el tiempo
  • Variar en tipo y gravedad
  • Mejorar con el tiempo

 

¿Los tics se aprenden?

 

No hemos de olvidar que el tic nervioso es una característica, por un lado, aprendida, y por otro, biológica. Y como ya hemos visto, hay personas con más propensión a desarrollar un tic y otras con menos.

Es decir, una persona en un momento determinado de su vida, en una situación dada o ante determinada persona, aprende que emitiendo un determinado movimiento alivia, en parte, la ansiedad o el malestar que siente en ese momento.

Una vez que el tic está instaurado en el repertorio de conducta de la persona, queda incluso condicionado el intento por disimularlo con la emisión del tic, haciendo que tan solo con intentar encubrirlo, aumente la ansiedad o nerviosismo, lo que hace que aparezcan los tics nerviosos con mayor frecuencia.

Tics Nerviosos - Tipos de tics - Ansiedad

 

Diagnóstico

 

Los criterios utilizados para diagnosticar trastorno tic transitorio incluyen la presencia de uno o más tics, que ocurren durante menos de 12 meses en una secuencia. Además, los síntomas no deben ser causados ​​por otras condiciones médicas o medicamentos.

En el DSM-5, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5, por sus siglas en inglés) se incluyen tres tipos de trastornos de tics:

  • Trastorno de Tourette, también llamado síndrome de Tourette (ST)
  • Trastorno de tic persistente (también llamado crónico) motor o vocal
  • Trastorno de tic transitorio

Los trastornos de tics se diferencian por el tipo de tic que está presente (motor o vocal, o una combinación de ambos) y por la duración de los síntomas.

Las personas con ST (Síndrome de Tourette) presentan ambos tipos de tics, motores y vocales, y han tenido los síntomas durante al menos 1 año.

Las personas con trastorno de tic persistente motor o vocal tienen tics motores o vocales, y han padecido los síntomas durante al menos 1 año.

Las personas con trastorno de tic transitorio pueden tener tics motores o vocales, o ambos, pero han presentado los síntomas durante menos de 1 año.

A continuación presentamos los criterios de diagnóstico de manera resumida. Les recordamos que esta información no deben usarse para autodiagnosticarse.

Para poder asegurarnos de que es un trastorno de tics deben presentarse las siguientes expresiones:

  • Uno o más tics de carácter motor (parpadeos por ejemplo) o tics de carácter vocal (carraspeos o gritar palabras por ejemplo).
  • Los tics deben ser frecuentes, debería haber una frecuencia de casi a diario durante cuatro semanas para que sea un trastorno de tics.
  • Los tics deben ser presentes antes de los 18 años de edad.
  • Los síntomas no deben estar vinculados con el consumo de ciertos medicamentos o el consumo de drogas o con afecciones médicas.

 

Tics y Síndrome de Tourette

 

El síndrome de Tourette es un trastorno neuropsiquiátrico que se manifiesta en la infancia y que, precisamente, entre sus manifestaciones se incluye la aparición de tics nerviosos. Las contracciones musculares involuntarias e intensas pueden mermar seriamente la calidad de vida de quien padece este síndrome. Las técnicas de relajación y las técnicas cognitivas ayudan a mejorar los síntomas y a controlar la intensidad y frecuencia de los movimientos.

Los síntomas de TS varían en su gravedad con el tiempo. Para muchas personas, los síntomas mejoran con la edad.

El síndrome a menudo se acompaña de otras condiciones, tales como trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).

 

¿Cuál es el tratamiento del trastorno de tics?

 

El tratamiento depende del tipo de trastorno tic y su gravedad. En muchos casos, los tics se resuelven por sí mismos sin tratamiento. Los tics graves que interfieren con la vida diaria pueden ser tratados con terapias y medicamentos.

Así pues, para tratar los tics existen dos tipos de tratamientos. Si son tics muy intensos e impiden llevar una vida normal a la persona, se recurre a la medicación. Para los tics leves, se lleva a cabo una psicoterapia de reversión de hábitos. Enseñar al afectado a realizar gestos o actividades incompatibles con la convulsión suele ser muy útil.

Es lo que llamamos Terapia de reversión del hábito: Un tratamiento que enseña a las personas con trastornos tic a utilizar los movimientos para competir con los tics, por lo que el tic no puede suceder.

Es imprescindible que, en el caso de niños, tanto los familiares como los profesores no se centren en los tics ya que el niño se puede acomplejar y de este modo se agravan los síntomas. Combinar la terapia y los medicamentos puede ser de gran ayuda en los casos de niños con tics que interfieren en el desempeño escolar.

En general, no se recomiendo la medicación para los tics a no ser que interfieran significativamente en la vida social, familiar o laboral (escolar en el caso de niños).

En el caso de que los tics no desaparezcan y se convierten en una molestia, se pueden controlar con un tratamiento terapéutico adecuado. En algunos casos el médico también puede prescribir algún tipo de tratamiento farmacológico para ayudar a controlarlos.

Es importante decir que los tratamientos de los tics son sintomáticos, es decir: no curan la enfermedad. Les ayuda, pero no curan.



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