Dos detenidas por adormecer a su víctima para robarle

La Guardia Civil ha detenido a dos mujeres, de 45 y 23 años y nacionalidad española, por robar en viviendas empleando el procedimiento de adormecer a sus moradores, en la localidad de Ceutí.

Polvo blanco - drogas - tranquilizantes - dejar la cocaína -adicciones - dejar las drogasEn el marco de una investigación denominada ‘Beso del Sueño’, se averiguó que una de las mujeres ahora detenidas había concertado varios días antes una cita en el domicilio de la víctima y, tras tomar ambos varias copas, había inducido al sueño a su acompañante mediante la dilución en la bebida de un tranquilizante. Al despertar a la mañana siguiente, el propietario del inmueble había comprobado cómo le habían sustraído diversos enseres y objetos de su propiedad.


Ambas mujeres fueron identificadas por los agentes de Guardia Civil, que comprobaron cómo una de ellas era portadora de un envoltorio de papel de aluminio con un polvo blanco: un fármaco tranquilizante picado para verterlo, presuntamente, en la bebida de su víctima. Tras ello se procedió a la detención de ambas mujeres por un supuesto delito de robo en grado de tentativa.

Previa autorización judicial, se procedió a la entrada y registro en el domicilio de una de las detenidas, donde se hallaron diversos objetos y enseres propiedad de la víctima del robo inicial, así como un recipiente con numerosas pastillas del fármaco tranquilizante y un envoltorio con pastillas en polvo preparadas para administrar a las potenciales víctimas.

 

¿Qué son las drogas de violación‘ o beso del sueño’?

 

Las “drogas de violación” o “beso del sueño” son altamente conocidas por las fuerzas de seguridad del estado. Inhiben la voluntad y se emplean para cometer robos y agresiones. Debido a que la víctima está adormecida, no opone resistencia, por lo que son delitos difíciles de perseguir.

Las víctimas son drogadas con drogas de abuso. Lo que en el mundo anglosajón llaman DFSA (drug facilitated sexual assault, drogas que facilitan los asaltos sexuales) y en el francófono sumisión química. Las autoridades alertan de que su uso está en aumento.

Fármacos que anulan la voluntad y que se usan cada vez más frecuentemente en violaciones, pero también en robos. El llamado beso del sueño. La mecánica suele ser similar, basta con echar uno de estos fármacos -algunos tan fáciles de conseguir como unas pastillas para dormir- en la copa de una persona para que, mezclado con el alcohol, el medicamento inhiba sus defensas y su resistencia. Estos crímenes son, además, complicados de perseguir por el entorno en el que se producen.

La ONU alertaba del aumento del uso de estas “drogas de la violación” en España. Las benzodiacepinas (los sedantes más prescritos), el ácido gammahidroxibutrico (GHB) o la ketamina. “Fármacos que pueden hacer que la persona pierda la capacidad de pensar, de resistirse. Está sumisa e incluso puede llegar a colaborar”, explica Manuel López-Rivadulla, jefe del Servicio de Toxicología Forense de la Universidad de Santiago de Compostela.

Este experto, que lleva años estudiando los efectos de las drogas de abuso, explica que pueden estar presentes en alrededor de un 15% de las agresiones sexuales. “En España no hay ningún estudio epidemiológico, pero podemos extrapolar los datos de otros países como EE UU, Francia o Reino Unido”, dice.

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