Patología Dual, cuando enfermedad mental y adicción van de la mano.

Lo llaman el síndrome de la puerta equivocada o puerta giratoria. Ni lo tratan por sí solos los centros de atención a la adicción ni tampoco las unidades de Psiquiatría del sistema público de salud. La patología dual, en la que conviven los trastornos mentales y el consumo de sustancias psicoactivas, aún parece ser invisible a pesar de su magnitud.

Al menos el 70% de los pacientes adictos padece una alteración psiquiátrica y se calcula que alrededor del 41% de las personas con enfermedad psiquiátrica tiene problemas con el abuso de sustancias. El 55,28% de ellos consume dos o más sustancias estupefacientes. La cocaína (62,7%), el alcohol (61,12%) y los derivados del cannabis (23,15 %) son las drogas más consumidas entre ellos.

 

Una doble afectación que, en la mayoría de los casos, se ignora, por lo que resulta imposible establecer un abordaje correcto y eficaz. “Si tienes un paciente con esquizofrenia y no consideras su adicción, las drogas que ingiera van a interferir en su tratamiento antipsicótico, requiriendo dosis mucho más altas, lo que conlleva efectos secundarios y, al final, el paciente abandona la medicación”, expone una de las expertas más relevantes en esta materia, Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU.

Por otro lado, si lo que se desconoce del adicto es el trastorno mental que puede haber detrás, el fracaso de la terapia está casi asegurado.

Patología dual - trastorno de personalidad - adicciones - dejar las drogas - consumo de drogas - centro desintoxicación

Teniendo en cuenta, tal y como argumenta la experta, que, por ejemplo, entre las personas con trastornos de la ansiedad aumenta enormemente el riesgo de alcoholismo” (el 80% de estos enfermos abusan del alcohol), por mucho que los profesionales aborden su adicción, la lucha contra la ansiedad que le lleva a beber está prácticamente perdida. Su tratamiento, remarca Volkow, “debería incluir el problema de la dependencia a sustancias“. Si los cambios cerebrales que explican las conducta adictiva del paciente, continúa, “no se atienden adecuadamente permanecerán, haciendo por lo tanto que la adicción sea una enfermedad crónica como la hipertensión”.

Por desgracia sigue predominando la visión conservadora que asume la adicción como un problema de debilidad de carácter o vicio y no como una enfermedad cerebral y mental. Ese es un estigma que daña mucho a los pacientes mentales y a sus familiares.

Paradójico teniendo en cuenta que ya en los años ochenta se demostró que en las personas adictas existe un desajuste cerebral que afecta al funcionamiento de las áreas que permiten ejercer el control sobre los deseos, es decir, interfiere en la capacidad para dominar los impulsos. ¿A qué se debe este desajuste? Al igual que en otros trastornos mentales, existen factores neurobiológicos, ambientales y genéticos. “Sabemos que -claramente- hay diferencias genéticas que determinan que una persona sea mucho más vulnerable que otra”, asegura Volkow.

 

Drogadicción, una enfermedad del cerebro

 

Estas particularidades cerebrales se han constatado, en buena medida, gracias a las investigaciones de la doctora Volkow, reconocida mundialmente por ser pionera en el uso de imágenes cerebrales para estudiar los efectos tóxicos de las drogas y sus propiedades adictivas. Sus trabajos han documentado los cambios que se producen (por culpa de las drogas) en el sistema de la dopamina y que afectan las acciones de las regiones frontales del cerebro involucradas en la motivación, el impulso y el placer, así como la disminución de la dopamina en el cerebro.

Hallazgos que verifican que la drogadicción es una enfermedad del cerebro, “un problema médico que puede ser tratado y rehabilitado, como se hace con otro tipo de enfermedades que tienen que ver con el cerebro, como la epilepsia”, comenta Volkow.

Sin embargo, y a pesar de las evidencias científicas, los consensos profesionales continúan excluyendo la patología dual del católogo oficial de enfermedades psiquiátricas, por lo que los afectados siguen sin tener una puerta abierta que les brinde un abordaje integral, correcto y eficaz.

La falta de diagnóstico y tratamiento inciden en la elevada morbilidad y mortalidad de los pacientes y el sufrimiento de sus más allegados. “De todas las enfermedades, la que más destruye la vida familiar es la adicción“.

Addiction - adicción - adicción a las drogas - dejar las drogas - centro desintoxicación

Pacientes de puerta giratoria

 

Es por eso que los pacientes con patología dual se les conoce como “pacientes de puerta giratoria” ya que, en muchos casos, suelen tener varios ingresos en diferentes unidades. Digamos que una vez marchan de alta hospitalaria, vuelven a reingresar al cabo de un tiempo, con un cuadro de descompensación similar al que generó el último ingreso en nuestro centro.

Son pacientes que suelen ser visitados por diferentes especialistas que no acaban de dar con un tratamiento adecuado. Pacientes que entran y salen de de hospitales y centros.

 

Tratamiento específico en pacientes con Patología Dual

 

El abordaje terapeútico de estos pacientes presenta, así, ciertas peculiaridades a tener en cuenta, debido a las interferencias mutuas entre los tratamientos específicos para el trastono y para la adicción, -tanto en el campo farmacológico como psicoterapeútico-, la baja adhesión al tratamiento que caracteriza a este grupo de pacientes, la carencia de recursos asistenciales específicos y la elevada incidencia de problemas legales y sociales que suelen acompañar a estos pacientes.

Por este motivo, se requieren un tratamiento de actuación específicos que contemplen la comorbilidad de la patología dual con el abuso de sustancias.

Según estudios realizados por la SEPD, entre las personas bipolares, más del 60% sufre adicción a sustancias; entre los pacientes con depresión, el 30% y hasta el 80% de quienes padecen trastornos de ansiedad tienen problemas específicamente con el alcohol.

 

Artículos relacionados:

10 signos del abuso de los analgésicos

10 de octubre: Día mundial de la Salud Mental

De cuando la heroína se vendía en farmacias …

Intoxicación etílica ¿Cómo actuar?

© 2017 por Elena Martí Nabona - TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS