La nueva era del dopaje laboral: “tanto te chutas, tanto rindes”

Hace ya un tiempo os hablamos del uso y abuso de metilfenidato (Rubifen, Concerta, Ritalin…). Sí, esos fármacos que reciben el vulgarmente el nombre de “medicación para los niños hiperactivos”.

Pues ahora bien, queramos o no, podemos ya afirmar que los fármacos estimulantes han entrado en la oficina. Empresarios, analistas, desarrolladores informáticos, conferenciantes, cuidadores de niños, obreros, militares e incluso médicos de Urgencias han encontrado en las llamadas drogas inteligentes un recurso con el que multiplicar sus capacidades.

“Te mantiene despierto durante horas”, así empieza todo.

 

Venta online de medicamentos

 

Las organizaciones criminales están siendo atraídas por el encanto del nuevo mercado, lo que lleva menos riesgo legal y mayores ganancias que las drogas ilícitas. Las empresas chinas, por su parte, están operando con poca supervisión y fuera del alcance de la ley estadounidense.

Según el FBI, más de 1.400 webs permiten adquirir estos fármacos en establecimientos no autorizados. Otras 80.000 cobran por anunciarlos. «Manténgase alejado de las farmacias online ilegales, incluso si los precios son tentadores. Después de todo, es su salud», recomienda la agencia federal. Y advierte: los medicamentos pueden estar caducados, adulterados, mal etiquetados o proceder de laboratorios clandestinos.

Lo que ha cambiado en los últimos años es la posibilidad de comprar los fármacos en lo que llamamos la darknet (zona de la Red no controlada por las autoridades) a través de páginas no visibles, mensajes encriptados, bitcoins, etc.. Es lo que os explicábamos en el artículo Droga ‘made in China’ invade Europa a través de internet

Si buscamos en Facebook enseguida encontraremos personas quien, tras un alias, responde a las consultas en español de Google Translate. Asegura tener de todo: Ritalin, Concerta, Adderall… El pedido mínimo es de 200 pastillas. Noventa euros a ingresar a través de Western Union o Money Gram. Suena a fraude y seguramente lo es.

Los casos de contrabandistas traficando medicamentos falsos son cada vez más comunes. A finales del año pasado, tres residentes de Texas fueron acusados por presuntamente intentar pasar de contrabando al menos 30 cargamentos de drogas farmacéuticas falsas, cerca de 100.000 pastillas dentro de Estados Unidos procedentes de China.


Sobredosis de metilfenidato

 

Los efectos de la sobredosis de metilfenidato son similares a otras drogas simpaticomiméticas como las anfetaminas, actuando principalmente sobre el sistema nervioso central y el sistema cardiovascular y produciendo una amplia gama de manifestaciones clínicas.

Los efectos neurológicos incluyen irritabilidad, agitación, euforia, vértigo, inquietud, alucinaciones, psicosis, letargo, temblores, y hiperreflexia.

Las manifestaciones cardiovasculares incluyen taquicardia, hipertensión, taquiarritmias supraventriculares y ventriculares, y dolor de pecho.Adicción al cannabis, marihuana, adolescentes y porros, adicciones La Garriga, centro terapéutico La Garriga

Los pacientes también experimentan midriasis, diaforesis, el taquipnea, fiebre, vómitos y dolor abdominal. Hipertermia y arritmias ocurren en las intoxicaciones severas.

«Realmente existe una infraestimación de los riesgos para la salud derivados del consumo de psicoestimulantes», admite Julio Bobes, ex presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica. «Y sobre todo, existe una banalización social sobre el uso y el abuso de las drogas en general, incluso el alcohol».

«La propia sociedad no nos lo pone fácil. Un ejemplo son los mensajes de la DGT del tipo ‘Descanso y café mejoran el rendimiento del conductor’. Al fin y al cabo, la velocidad de nuestra sociedad hace que el consumo de estimulantes cuadre bastante bien».

No debemos olvidar que, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos clasifica el metilfenidato, como un narcótico de clase II: la misma clasificación que la cocaína, la morfina y las anfetaminas.

Aunque el Ritalín, concerta, medikinet y demás fármacos se usen como fármaco recetado, pueden tener graves efectos secundarios incluyendo nerviosismo, insomnio, anorexia, pérdida del apetito, cambios en el pulso, problemas de corazón y pérdida de peso.


La Historia de Kurt

 

La leyenda del rock Kurt Cobain empezó con el Ritalín a la edad de 7 años. La viuda de Cobain, Courtney Love, opinaba que más tarde esta droga lo condujo al consumo de drogas más fuertes. Se suicidó pegándose un tiro en 1994. A Courtney Love también se le prescribió Ritalín cuando era niña. Ella describió la experiencia de esta forma: “Cuando eres un niño y tienes esta droga que te hace sentir ese sentimiento eufórico, ¿a qué otra cosa vas a recurrir cuando eres adulto?”.

La viuda de Kurt Cobain habló sobre sus adicciones en una nueva revista digital dirigida a personas en proceso de rehabilitación. “Fui criada en una dieta de Valium y Ritalin“.


¿Qué efectos adversos sobre la salud pueden resultar del abuso de los medicamentos estimulantes?

 

Los estimulantes pueden aumentar la presión arterial, la frecuencia cardiaca, la temperatura corporal y disminuir el sueño y el apetito, lo que podría llevar a la malnutrición y sus consecuencias. El uso repetido de estimulantes puede causar sentimientos de hostilidad y paranoia. En dosis altas, pueden producir complicaciones cardiovasculares graves, incluyendo la apoplejía o ataque cerebrovascular.

La adicción a los estimulantes debe ser tomada en cuenta por toda persona que los toma sin supervisión médica. Es más probable que la adicción ocurra porque los estimulantes, cuando se toman en dosis y por vías diferentes a las prescritas por el médico, inducen una elevación rápida de la dopamina en el cerebro. Es más, si se suspende su uso después de haberlos usado regularmente, pueden surgir síntomas del síndrome de abstinencia tales como fatiga, depresión y patrones de sueño interrumpido.

 

¿Cómo funcionan las drogas inteligentes?

 

El metilfenidato actúa sobre la noradrenalina, una hormona del sistema nervioso que aumenta la presión arterial y el ritmo cardiaco. Por su parte, el modafinilo reduce la secreción de ácido gamma aminobutírico.

Tal vez la crisis o el miedo a perder el empleo explicaría la obsesión por mejorar el desempeño profesional con química. «Vivimos en una sociedad donde priva la competitividad, donde hay presiones tanto externas como internas (la exigencia de uno consigo mismo) para rendir al máximo. Y es evidente que una forma de aumentar el rendimiento es mediante el uso de ciertas sustancias», contextualiza Juan Carlos Ruiz Franco, autor de Drogas inteligentes. Plantas, nutrientes y fármacos para potenciar el intelecto (Ed. Paidotribo, 2005).

«Me pregunto si antes de tomar drogas inteligentes no sería más inteligente negarnos a someternos a ese ritmo de trabajo excesivo», critica el escritor y especialista en historia de los estupefacientes Juan Carlós Usó.

 

¿Cómo afectan los medicamentos estimulantes al cerebro?

 

Todo estimulante funciona aumentando los niveles de dopamina en el cerebro; la dopamina es la sustancia química en el cerebro (o neurotransmisor) asociada con el placer, el movimiento y la atención. Adicción a metilfenidato - ritalin, concerta, adicción al rubifenLos efectos terapéuticos de los estimulantes se logran a través de aumentos lentos y constantes de dopamina, aumentos similares a los producidos de manera natural por el cerebro.

Las dosis recetadas por los médicos son bajas al principio, y se aumentan gradualmente hasta lograr un efecto terapéutico. Sin embargo, cuando se toman en dosis o por vías no recetadas (abuso), los estimulantes pueden aumentar la dopamina en el cerebro de manera rápida y altamente amplificada, como lo hacen la mayoría de las demás drogas de abuso, trastornando la comunicación normal entre las células del cerebro, produciendo euforia e incrementando el riesgo de adicción.

 

¿Cómo comienza el abuso del Ritalin en estudiantes?

 

Parece tan simple al principio. Un estudiante se queda un poco atrasado en sus estudios. Se va a presentar a un examen y necesita prepararse. Tendrá que estar despierto hasta tarde para tener alguna oportunidad de pasar el examen. El café le pone nervioso, pero muchos de sus amigos usan estas pastillas para obtener la energía extra que necesitan. ¿Por qué no? Poco dinero; una pastilla, una noche entera de estudio; un sentimiento de “concentración”.

Ahí quizás sea donde empieza, pero muy a menudo no es donde acaba. Algunos estudiantes muelen el Ritalin y lo inhalan como la cocaína para tener una absorción más rápida. “Te mantiene despierto durante horas”, dijo uno de ellos.

Y así como la cocaína o cualquier otro estimulante, esa agradable “explosión” es inevitablemente seguida por un “bajón”, un sentimiento de fatiga, depresión y un estado de alerta disminuido.

Y por supuesto, el consumidor pronto llega a saber que esta sensación de “bajón” puede ser aliviada con la “ayuda” de otra pastilla que te ponga arriba otra vez. Y así va.

Lo siguiente puede ser una dosis mayor, o inhalar para un estado eufórico mayor. Latolerancia aumenta, así que uno tiene que usar más. Estas dosis mayores de Ritalin o Concerta, pueden conducir a convulsiones, dolores de cabeza y alucinaciones. Esta poderosa sustancia, parecida a la anfetamina, puede incluso conducir a la muerte, como en los muchos casos trágicos de niños que han muerto de un ataque al corazón causado por el daño relacionado con la droga.

“Probé por primera vez el Ritalin cuando estaba en el séptimo grado (secundaria). Me lo recetaron… pensaron que tenía un ligero TDA (trastorno de déficit de atención), ya que lo fingí y de esta manera podría tener una excusa para no ir bien en el colegio (tan sólo era perezosa). Nunca me di cuenta de que me estaba volviendo adicta y, por tanto, no había ninguna diferencia con cualquier drogadicto habitual.

 

Abuso de metilfenidato en la universidad

 

Algunos estudiantes muelen el Ritalín y lo inhalan como la cocaína para tener una absorción más rápida. “Te mantiene despierto durante horas”, dijo uno de ellos.

Y así como la cocaína o cualquier otro estimulante, esa agradable “explosión” es inevitablemente seguida por un “bajón”, un sentimiento de fatiga, depresión y un estado de alerta disminuido. Un estudiante que toma Aderal, (un tipo de anfetamina) otro estimulante que se consume ampliamente en los campus universitarios, relató que un estado de “casi claridad” se volvió un estado de haberse “pasado y estrellado” al día siguiente. Como un consumidor dijo: “normalmente después me da un bajón tipo coma”.

Y por supuesto, el consumidor pronto llega a saber que esta sensación de “bajón” puede ser aliviada con la “ayuda” de otra pastilla que te ponga arriba otra vez. Y así va.

Lo siguiente puede ser una dosis mayor, o inhalar para un estado eufórico mayor. La tolerancia aumenta, así que uno tiene que usar más. Estas dosis mayores de Ritalín o Concerta pueden conducir a convulsiones, dolores de cabeza y alucinaciones. Esta poderosa sustancia, parecida a la anfetamina, puede incluso conducir a la muerte, como en los muchos casos trágicos de niños que han muerto de un ataque al corazón causado por el daño relacionado con la droga.

Compuestos como el metilfenidato (sustituto de la cocaína) o el modafinilo (testado en la Guerra del Golfo) han dejado de sonar a laboratorio en entornos profesionales que exigen disponibilidad 24 horas, siete días a la semana. Es la nueva era del dopaje laboral: tanto te chutas, tanto rindes.

Su origen está en las universidades de Estados Unidos. abuso de medikinet - metilfenidato - concertaAllí, antes del cambio de milenio, comenzaron a usarse ciertos medicamentos para mejorar la concentración, favorecer la agilidad mental y prolongar el estado de vigilia. Adderall y Ritalin, dos fármacos que sirven para tratar el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y la narcolepsia, eran los preferidos. Y no sólo por los alumnos. También por algunos profesores agobiados por el plazo de entrega de un paper. Aquellas píldoras mágicas permitían llegar a todo. Y claro, de tan golosas, acabaron fuera de control.

Ya en 2008 la revista Nature realizó una encuesta informal con más de 1.400 investigadores. El 20% admitió tomar con regularidad potenciadores cognitivos por su cuenta. En esa época, el semanario The New Yorker divulgó el caso de un estudiante que engulló un comprimido para rematar un trabajo de madrugada… y terminó dedicando ese momento crítico a limpiar su habitación de forma compulsiva.

Una experiencia distinta a la del actor Bradley Cooper en la película Sin límites(2011). En ella interpreta a un escritor que rompe su bloqueo creativo, aprende idiomas en un plis y descubre cómo forrarse en Wall Street con un medicamento revolucionario: NZT-48. Ciencia ficción… de momento.

Ahora, el interés por el uso no prescrito de dichas sustancias está aterrizando en España. De forma tan progresiva como discreta. La Encuesta 2013-2014 sobre consumo de sustancias psicoactivas en el ámbito laboral confirmaba que el alcohol (81,2%) y el tabaco (44%) seguían muy por delante de las anfetaminas (0,6%), legales o no.

 

Falsificación de recetas…

 

Lo que sí es un hecho es la proliferación de foros en los que se aconseja qué consumir y en qué cantidad. Corneliu E. Giurgea habló antes que nadie de nootrópicos (del griego nóos, mente, y tropos, dirección). Fue en 1972. Hoy alucinaría con formulaciones como Rubifen, Concerta, Medicebran, Medikinet, Equasym, Provigil, Mentix, Zalux, Alertec, Resotyl…

Todas se dispensan con autorización médica y están vigiladas de cerca por las autoridades sanitarias. Son, por tanto, objeto de deseo de la picaresca.«Últimamente hemos detectado que muchos jóvenes nos piden Rubifen», confirma la farmacéutica María Luisa Pérez de Cózar. «Vienen con recetas falsas, donde al menos falta uno de los datos obligatorios (vía de administración, dosis y duración del tratamiento, etc.) o con faltas de ortografía. También traen fotocopias escaneadas en alta resolución donde casi no se distingue si la tinta de la firma del médico procede de un bolígrafo o ha sido incorporada durante la impresión».

 

¿Cuándo el consumo de una sustancia es problemático?

 

TOLERANCIA
Proceso en el que una persona consumidora habitual y/o abusiva de drogas se va acostumbrando a sus consumos, llegando un momento en el que precisa aumentar la dosis para conseguir los mismos efectos

USO
Una persona usa una droga para buscar sus efectos positivos de forma esporádica y sin exponerse a riesgos físicos o psicológicos ya que toma una serie de medidas antes de consumir, durante, y después del consumo que hacen que se reduzcan los riesgos físicos, psíquicos y /o sociales.

ABUSO
Una persona abusa de una droga cuando a pesar de que no presenta una dependencia ni física, ni psicológica el consumo le expone a riesgos físicos, psíquicos y/o sociales.

DEPENDENCIA
Situación en la que una persona tras haber desarrollado un consumo no adecuado de drogas, llega a no controlar el consumo de las mismas, con consecuencias de nerviosismo, ansiedad, depresión y cuando deja de consumirlas surge el fenómeno llamado síndrome de abstinencia. La dependencia de una droga puede ser:

Dependencia psíquica
Dependencia física

Una persona depende de una droga cuando:

  • consume mas cantidad de la que en principio desea o ha planificado consumir.
  • tiene intención de dejarlo o controlarlo pero no puede.
  • sus actividades sociales, escolares y de ocio se han alterado por el consumo.
  • invierte gran parte de su tiempo bajo los efectos de la droga.
  • invierte mucho tiempo en comprar y buscar esa droga.
  • Siempre recurren los adictos a decir” yo no soy adicto porque no consumo a diario…” Este es una de los mitos más frecuentes. Lo que se sabe es que muchos de los adictos que llegan al consumo diario, pasaron por el consumo quincenal, semanal, hasta de 2 a 3 veces por semana.
  • Hay una gran proporción de adictos, que sólo consumen los fines de semana y lo que tipifica su condición adictiva no es únicamente la frecuencia sino además la repercusión de su consumo en el carácter de la persona, su trabajo, su economía etc.

 

Es típico oír en los adictos “Yo no soy adicto porque nunca consumo sólo…” Muchos consumidores problemáticos piensan que porque consumen con amistades y en eventos sociales no son dependientes. Tal situación se aplica más al alcohol.

En tal sentido, la persona con éste problema va a tratar de ocultar su adicción, por lo tanto, el enfermo utilizará el consumo social como estrategia para poder justificarconstantemente su consumo.

 

¿Como actuar?

 

En ocasiones los familiares cercanos se irritan con la persona deprimida porque no responde a sus expectativas. Según los especialistas, «estos enfados suelen agravar los sentimientos de menosprecio y de culpabilidad del deprimido. Es importante asumir que es complicado remontar una depresión y que ello no es debido a la falta de voluntad del deprimido, sino a la propia depresión que, entre otras cosas, anula la voluntad de la persona».

Si usted sospecha que un miembro de su familia o persona cercana padece un trastorno por adicción, lo mas urgente es conseguir un diagnóstico profesional y un tratamiento efectivo que resuelva la situación.

En Centro Can Rosselló recomendaremos lo más adecuado en cada caso y asesoraremos a la familia y al paciente sobre como actuar. Recuerde que nos puede llamar las 24 horas del día a nuestro teléfono de información: 646 479 014.

 

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