Jóvenes adictos al azar

El juego es adictivo. El ludópata es un enfermo. Y cada vez más jóvenes piden ayuda. La explosión de las webs de juego ‘on-line’ ha acelerado el momento de la primera apuesta. Hasta hace poco, los jugadores empezaban, de media, a los 28 años. Hoy, a los 18. Algunos, incluso, a los 13 años. Los expertos advierten: «Una generación entera está siendo empujada a la ludopatía». Y todo comienza con un clic.

Las apuestas son la segunda causa ya de ludopatía en España. Pese al auge del juego ‘online’, aún son muchos los jóvenes que siguen encontrando alicientes en jugarse el dinero en estos locales. Allí se emiten todo tipo de deportes en abierto, se trata a los mejores clientes con especial deferencia -«te invitan a desayunar, a comer, a beber… a lo que quieras con tal de que gastes», y las apuestas se cobran al instante, al contrario de lo que ocurre en las casas ‘online’, que suelen tardar días en pagar y algunas se quedan con un porcentaje de las ganancias.

Las apuestas suelen ser el comienzo de una adicción. «Luego, lo que ocurre es que se modifica la necesidad de adrenalina que te produce jugar. Necesitas más inmediatez. Algo instantáneo. Y acabas apostando a casi todo en todo, llegando a ganar 1.000 euros en 15 segundos», explica este joven.

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La edad media del ludópata se sitúa entre los 18 y los 25 años

 

La ludopatía es un impulso irreprimible de jugar a pesar de ser consciente de sus consecuencias y del deseo de detenerse. Está reconocida como una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según los últimos datos, las apuestas deportivas presenciales han experimentado un crecimiento del 43,4% en cantidades jugadas en el último año. Las regulaciones que se han sucedido en los últimos tiempos en las distintas comunidades autónomas, que tienen transferidas las competencias del juego presencial, ha permitido incrementar tanto el número de jugadores como las cantidades arriesgadas.

En total, los españoles se gastaron en juego presencial 23.425 millones de euros en 2013, una cifra equivalente al 2,5% del PIB nacional. Así, durante los primeros nueve meses de 2014, se realizaron 90 millones de apuestas presenciales y se invirtió en ellas cerca de 660 millones de euros.

 

Ludopatía en adolescentes

 

Apuestas deportivas, póquer online, bingo electrónico o ruletas a través de internet son algunas de las nuevas formas de juego que están enganchando a los jóvenes a través de la red.

En estos últimos años ha descendido la edad en la que los españoles se inician en los juegos de azar. Hasta ahora la edad media del ludópata se situaba entre los 28 y los 35 años, ahora se sitúa entre los 18 y los 25.

Para la mayoría de las personas el juego es ocio pero para algunas es una adicción, una droga. Cuando se juega más de lo que se quiere y más de lo que se puede es cuando se desata la alarma”.

Las generaciones posteriores a los años ochenta han crecido con videojuegos e Internet, admirando la cultura del dinero fácil y con poca medida del riesgo. Ahora pueden jugar desde su ordenador o su móvil, y esto va a revolucionar el modo en que las personas comienzan a jugar.

Psicológicamente, el juego de azar es un reto a la suerte, mediante el cual una persona proyecta sus esperanzas de cambiar mágicamente el futuro a su favor, o al menos de experimentar el placer del triunfo contra el riesgo del fracaso a pesar del sufrimiento que conlleva la incertidumbre, traduciendo así una conformidad con la realidad, un deseo de huida de la monotonía cotidiana.

El juego en sí es una actividad normal y positiva en la vida de cualquier adolescente. Permite el desarrollo físico, psicológico y social, facilitando que descubra y aprenda las normas sociales y de convivencia. El problema del juego patológico sucede normalmente es los juegos de azar con remuneración económica.

Apuestas deportivas, póquer online, bingo electrónico o ruletas a través de internet

 

El daño en adolescentes por la adicción al juego

  • Baja autoestima. Los ludópatas no se encuentran bien habitualmente. Su autoestima, al igual que en toda adicción, pierde valor al mentir habitualmente a los padres, amigos y profesores, descuidando sus obligaciones cotidianas,como estudiar, salir, charlar. Esto les genera un nivel de malestar general anímico caracterizado por tristeza, ansiedad y/o irritabilidad; y, en último término, el ambiente que les rodea está muy deteriorado.
  • Dificultades económicas. La situación económica suele ser apurada y las deudas contraídas cuantiosas. No son infrecuentes los robos o estafas y el sometimiento de la familia a penurias económicas relacionadas con la ludopatía.
  • Rendimiento escolar. El rendimiento en el trabajo o en los estudios se resiente como consecuencia de los pensamientos constantes en el juego y de las faltas o abandonos del centro escolar, sin descartar aquellos casos de despido del centro escolar por robo o por incumplimiento manifiesto de la responsabilidad como estudiante.
  • En el entorno familiar. La dedicación al juego impide al adolescente adicto prestar la atención debida a sus padres, pareja o hermanos. Vivir con un adolescente jugador es muy duro, y no todas las familias están dispuestas a aguantarlo. Hay familias que buscan un centro especializado para intentar sacar al adolescente del juego.
  • Relaciones sociales. Los adolescentes que son jugadores patológicos disponen de poco tiempo para las relaciones sociales. Los amigos, más aún en el caso de que hayan prestado algún dinero no recuperado, acaban por volver la espalda al jugador, que, de esta manera, se queda más aislado y deprimido.
  • Problemas con la justicia. Lo que algunos adolescentes ludópatas entienden como “tomar prestado” no es otra cosa que robar. Los ludópatas están implicados con frecuencia en conductas penadas por la ley: falsificación de cheques, emisión de cheques sin fondos, impagos, robos…

 

Diagnóstico



Para recibir el diagnóstico, el adolescente debe cumplir al menos tres de los siguientes síntomas:

  • Preocupación. El adolescente tiene pensamientos frecuentes sobre experiencias relacionadas con el juego, ya sean presentes, pasadas o producto de la fantasía.
  • Incrementación. Como en el caso de las drogas, el sujeto requiere apuestas mayores o más frecuentes crecientemente para experimentar la misma emoción.
  • Abstinencia imposible. Inquietud o irritabilidad asociada con los intentos de dejar o reducir el juego.
  • Evasión. El adolescente juega para mejorar su estado de ánimo o evadirse de los problemas familiares o escolares.
  • Revancha. El adolescente intenta recuperar las pérdidas del juego con más juego.
  • Mentiras. El adolescente intenta ocultar las cantidades destinadas al juego mintiendo a su familia, amigos o terapeutas.
  • Pérdida del control. El adolescente ha intentado sin éxito reducir el juego.
  • Actos inmorales. El adolescente ha violado la confianza familiar o la ley para obtener dinero para el juego o para recuperar las pérdidas.
  • Arriesgar relaciones significativas. El adolescente continúa jugando a pesar de que esto suponga arriesgarse a ser expulsado del centro escolar o ser castigado en casa o perder una relación de amistad muy significativa.
  • Recursos ajenos. El adolescente recurre a la familia lejana, o amigos o vecinos para obtener dinero para el juego. Se convierte en “sablista”.

 

¿Que síntomas tiene una persona ludópata?

 

La ludopatía es un impulso irreprimible de jugar a pesar de ser consciente de sus consecuencias y del deseo de detenerse. Está reconocida como una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La Asociación de Psicólogos de los Estados Unidos considera la ludopatía como un trastorno del control de los impulsos, y por ello no la considera como una adicción.

Las personas que sufren de ludopatía muchas veces se avergüenzan de ello e intentan que los demás no se den cuanta de su problema.

La Asociación Estadounidense de Psiquiatría (American Psychiatric Association ) define a la ludopatía como el comportamiento que consta de cinco o más de los siguientes síntomas:

  • Jugar para escapar de los problemas o de sentimientos de tristeza o ansiedad.
  • Apostar mayores cantidades de dinero para intentar recuperar las pérdidas previas.
  • Sentirse inquieto o irritable al tratar de jugar menos o dejar de jugar.
  • Mentir sobre la cantidad de tiempo o dinero gastada en el juego.
  • Haber tenido muchos intentos infructuosos por jugar menos o dejar de jugar.
  • Perder el trabajo, una relación u oportunidades en sus estudios o en su carrera debido al juego.
  • Necesidad de pedir dinero prestado para sobrevivir debido a las pérdidas ocasionadas por el juego.
  • Necesidad de apostar cantidades cada vez más grandes de dinero para sentir excitación.
  • Pasar mucho tiempo pensando en el juego, como experiencias pasadas o formas de conseguir más dinero con que jugar.
  • Cometer delitos para conseguir dinero para jugar.

 

Criterios de diagnósticos de la ludopatía o juego patológico

 

Según la American Psychiatric Association, estos son los criterios diagnósticos de la ludopatía o juego patológico:

Comportamiento de juego desadaptativo, persistente y recurrente, caraterizado por lo menos por cinco (o más) de los siguientes síntomas:

  • Preocupación por el juego (por ejemplo: preocupación por revivir experiencias pasadas de juego, compensar ventajas entre competidores o planificar la próxima aventura, o pensar formas de conseguir dinero para poder jugar).
  • Necesidad de jugar con cantidades crecientes de dinero para conseguir el grado de excitación deseado.
  • Fracaso repetido de los esfuerzos para controlar, interrumpir o detener el juego.
  • Inquietud o irritabilidad cuando intenta interrumpir o detener el juego.
  • El juego se utiliza como estrategia para escapar de los problemas o para aliviar la disforia (por ejemplo: sentimientos de desesperanza, culpa, ansiedad o depresión).
  • Después de perder dinero en el juego, se vuelve otro día para intentar recuperarlo (tratando de ‘cazar’ las propias pérdidas).
  • Se engaña a los miembros de la familia, terapeutas u otras personas para ocultar el grado de implicación con el juego.
  • Se cometen actos ilegales, como falsificación, fraude, robo o abuso de confianza para financiar el juego.
  • Se han arriesgado o perdido relaciones interpersonales significativas, trabajo y oportunidades educativas o profesionales debido al juego.
  • Se confía en que los demás proporcionen dinero que alivie la desesperada situación financiera causada por el juego.

 

¿Como actuar?

 

Si usted sospecha que un miembro de su familia o persona cercana sea ludópata, lo mas urgente es conseguir un diagnóstico profesional y un tratamiento efectivo que resuelva la situación.

En Centro Can Rosselló recomendaremos lo más adecuado en cada caso y asesoraremos a la familia y al paciente sobre como actuar. Recuerde que nos puede llamar las 24 horas del día a nuestro teléfono de información: 646 479 014


El 30% de los ludópatas son mujeres pero sólo el 10% acude a tratamiento


Se calcula que entre el 2% y el 3% de la población adulta española tiene problemas con el juego, (más de un millón de personas) un trastorno que puede afectar a hombres y mujeres, aunque suelen tener un perfil de adicción distinto. “Hoy, las mujeres constituyen el 30% del total de ludópatas, pero sin embargo solo el 10%-15% acuden a centros de tratamiento en busca de ayuda”, señala el dr. Francesco Panicali, médico psiquiatra de Centro Can Rosselló.

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Ambos sexos presentan patrones y perfiles diferenciales de comportamiento ante el juego patológico que se manifiesta tanto en los tipos de juego elegidos para la adicción, la motivación, los factores psicopatológicos y el impacto en la vida cotidiana. El perfil de la ludópata corresponde a una mujer de entre 46 y 65 años y adicta al bingo que recurre al juego para hacer frente a problemas personales como el estrés, la soledad o la evasión de los problemas.

En líneas generales, las mujeres se inician más tardíamente en el juego, pero desarrollan problemas más rápidamente y la progresión hacia el trastorno es más rápida. Es decir, las mujeres tardan más en empezar a jugar, pero se “enganchan” al juego antes.

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Aumenta la ludopatía tras la legalización del juego por internet

 

La ludopatía ha aumentado después de la legalización del juego por internet y afecta ya a casi un 0,7 % de la población española, según el director del diploma en Adicción al Juego y otras Adicciones Comportamentales de la Universitat de València (UV) y profesor de Psicología Básica, Mariano Chóliz.

Sin duda, la continua evolución de las adicciones tecnológicas, debido a la incorporación de nuevas herramientas que favorecen su uso excesivo y su dependencia.

En España, sin ir más lejos, el sector es responsable del 2,5 por ciento del PIB nacional. En 2013, los españoles se gastaron más de 28.000 millones en los 44 casinos, 350 bingos, 2388 salones de juego, 208.917 máquinas tragaperras y 60 webs que forman el tejido del juego privado nacional. Ese año, el primero con operadores de juego on-line autorizados hasta entonces actuaban desde paraísos fiscales y no sujetos a regulación, las apuestas por Internet se duplicaron.

 

Casas de apuestas

 

Pero muchas personas os preguntaréis ¿por qué acudir acudir a una casa de apuestas cuando la puedes tener en tu misma mano 365 días al año las 24 horas al día? Los jóvenes siguen acudiendo a casas de apuestas porque alrededor de ellas existe una cultura de socialización, cuenta Juan Lamas, director técnico de la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (Fejar). “Allí pueden ver a sus ídolos y apostar, desde fútbol o baloncesto hasta carreras de galgos en Indochina si se lo proponen”.

Según expertos, las arcas públicas ingresan cantidades que rondan los 4.000 millones de euros por vía impositiva.

En el caso de los menores, desde luego, el problema deriva del abuso que hacen de Internet y de las nuevas tecnologías y, en gran medida, a una falta de control sobre este consumo. Es un problema que nace desde los propios hogares.

 

¿Qué tipo de apuestas son las más adictivas?

 

Las apuestas deportivas, dentro del juego on-line, son las número uno. “Es una locura. Puedes apostar a algo cada minuto del partido quién hará la próxima falta, quién marcará primero, si habrá equis goles, en qué minuto marcará uno de los dos…, lo que multiplica las oportunidades para disparar la ludopatía. Cuanto menos tiempo hay entre apuesta y premio, más peligro.”

 

Falta de control, mentiras…

 

Cuando pierdes el control, empiezas a mentir a todo el mundo y ya no puedes parar. Vas sintiendo, además, que eres más listo que nadie. Hasta que te pillan y todo estalla. Entonces te sientes la peor persona del mundo. “Empiezas a mentir y ya no puedes parar. Hasta que te pillan y todo estalla”

En España, se calcula que un 90% de la población practica alguna actividad de juego a lo largo de su vida. Si incluímos la Lotería, la cifra asciende al 97%. La posibilidad de que alguno de nosotros pueda llegar a desarrollar un trastorno de adicción al juego se eleva al 1%, según los distintos estudios, aunque en poblaciones de riesgo como los jóvenes puede llegar al 5%.

 

¿Como actuar si sospecha que una persona cercana es adicta?

 

Si usted sospecha que un miembro de su familia o persona cercana padece un trastorno por adicción, lo mas urgente es conseguir un diagnóstico profesional y un tratamiento efectivo que resuelva la situación.

En Centro Can Rosselló recomendaremos lo más adecuado en cada caso y asesoraremos a la familia y al paciente sobre como actuar.

Recuerde que nos puede llamar las 24 horas del día a nuestro teléfono 646 479 014 o mandar un correo electrónico a info@centrocanrossello.com


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